Parece difícil discutir que Dark Souls, y la franquicia Soulsborne en general, es uno de los videojuegos más influyentes de la historia del medio. Por ello, por cómo este proyecto de Hidetaka Miyazaki y su equipo enamoró perdidamente a unos pocos para, paso a paso, convertirse en un referente del género, parecía lógico esperar una revisión del primer título de la trilogía para las consolas de actual generación. Así, nuestras plegarias eran respondidas y Dark Souls Remastered se anunciaba hace unas semanas.

Pero no ha sido hasta hoy cuando, gracias a los avances de un puñado de medios británicos y norteamericanos, hemos podido ver en movimiento la puesta al día de las ya míticas aventuras por Lordran. Y, la verdad sea dicha, la mejora gráfica parece quedar lejos de lo que muchos, me atrevo a asegurar que la mayoría, estaban esperando. Por distancia en el tiempo entre el original y su renovación y por la propia nomenclatura tras la misma, hablando de remaster y no remake, parecía lógico no esperar un trabajo a la altura de los que hemos podido ver en Shadow of the Colossus o Call of Duty 4: Modern Warfare pero quizá lo que se ve en pantalla sepa a poco.

No se ha engañado a nadie, pues aumentar la calidad de las texturas y la tasa de frames por segundo, además de retocar ciertos modelados y la iluminación, entran dentro de lo que venimos viendo a lo largo de la generación como versión remasterizada pero quizá Dark Souls, tótem en la industria y uno de los videojuegos más alabados y queridos de la última década, merecía algo más de trabajo y dedicación. Sea como fuere, estos avances no han podido probar más allá de las horas iniciales y los lugares más problemáticos en lo técnico del original, como esa Ciudad Infestada en la que la tasa de imágenes por segundo se desplomaba, quedan por ser visitados.

Asimismo, la sensación generalizada parece ser la de que, pese al trabajo de modernización, estar construyendo sobre un videojuego con siete años a sus espaldas es evidente desde un primer momento. Se habla incluso de ciertos problemas gráficos y de audio en la versión de PS4 Pro con lo que, a poco menos de un mes para el lanzamiento, parece que este Dark Souls Remastered deja más dudas de las que debería. Aquí una ilustrativa comparación entre las versiones de PlayStation 4 Pro y PlayStation 3.