La última noticia proveniente de los estudios británicos Aardman, que hace un par de meses estrenaron Cavernícola (Nick Park, 2018), llenará de júbilo a quienes amaron la que podría considerase su mejor película, la divertidísima Chicken Run: Evasión en la granja (Park y Peter Lord, 2000): al descubrir el pastel The Hollywood Reporter, no han tenido más remedio que reconocer en las redes que están preparando una continuación de la misma, quizá para estrenarla justo veinte años después de la primera. De momento, el inglés Sam Fell (Ratónpolis, ParaNorman) está adscrito a la dirección del filme, y el guionista original, Karey Kirkpatrick (Guía del autoestopista galáctico) y otro que aportó diálogos añadidos, John O’Farrell (Spitting Image) han querido subirse al barco también, con la producción de Paul Kewley (La oveja Shaun) y los cofundadores de Aardman, Lord y David Sproxton, como productores ejecutivos.

Incluso StudioCanal y Pathé están en el ajo. Y es que resulta que Chicken Run sigue siendo la obra de animación stop-motion de mayor éxito en la taquilla mundial: os sorprenderá saber que, con una recaudación de casi 225 millones de dólares en los cines del mundo entero, supera en estos menesteres a otras tan célebres y queridas como la maravillosa Pesadilla antes de Navidad (Henry Selick, 1993), que se encuentra en tercera posición tras Los mundos de Coraline (Selick, 2009); la oscarizada Wallace y Gromit: La maldición de las verduras (Park y Steve Box, 2005), en cuarto puesto; o el tétrico romanticismo de La novia cadáver (Tim Burton y Mike Johnson, 2005). Así las cosas, aunque sea desde el punto de vista económico, no debería asombrarnos lo más mínimo la decisión de continuar las aventuras de las graciosas gallinas escapistas. Las aguardaremos con la ilusión del cinéfilo más fiel.