La división de camiones autónomos de Alphabet, Waymo, está a punto de empezar con un programa piloto en Atlanta para poner en práctica su división de logística automatizada. Ya había probado el sistema de forma previa en algunas zonas de Arizona y Georgia, pero es ahora cuando la realidad de los camiones sin conductor toma su verdadera dimensión. Antes de poner en marcha las operaciones para terceros, Alphabet quiere que sus camiones transporten carga útil desde los centros de datos de Google en Atlanta a otros puntos de interés para la tecnológica.

Poco o nada se ha sabido de la división de camiones de Waymo, centrada hasta hace no mucho tiempo en los coches autónomos bajo esa misma seña. De hecho, la técnica ha sido la del reciclaje y adaptación de la tecnología de una división a otra. Sin embargo, Alphabet confirmaba que era un proyecto que venía gestándose desde hacía más de un año como parte de su programa de vehículos sin conductor. Misma tecnología que sus primos de menos tamaño y mismo proceso de aprendizaje a partir de los patrones de conducción en humanos. ¿La diferencia? Además de tener en cuenta las dificultades de poner un vehículo sin conductor en vías ordinarias, según ha explicado la compañía en su blog, las dimensiones de un gran camión comportan desafíos mucho más grandes: frenados, puntos ciegos y el peso han tenido que adaptarse a la situación.

Sea como fuere, a los grandes camiones de Waymo se les han adelantado unos que hasta hace unas semanas formaban parte de la lista negra de Google. Uber anunciaba que ponía en marcha el transporte de mercancías a través de Uber Freight para clientes reales. Para ello, Uber ya se ha puesto en contacto con transportistas sin determinan cuáles son sus previsiones para las próximas semanas, ni cuántos camiones estarán circulando por las autovías de Estados Unidos.

Tras la tempestad, llega la calma

Quizá no haya sido coincidencia, pero Alphabet ha publicado sus operaciones prácticas con camiones autónomos justo un mes después de que su guerra con Uber se diese por concluida con un acuerdo multimillonario. Así como el propio anuncio de la tecnológica actualmente dirigida por Dara Khosrowshahi con sus propios camiones.

Una participación del 0,34% de Uber, lo cual supone una cantidad de 245 millones de dólares. Este es el precio que Alphabet pidió a la tecnológica por el supuesto robo de la tecnología aplicada a los coches autónomos de Waymo. Esa misma que se ha puesto en práctica para los camiones y esa misma, que según Google, le permitió a Uber adelantarse con sus propios vehículos (tanto en coches, como en camiones).