Toyota ha anunciado su sentencia definitiva al diésel. Según ha comunicado en el Salón de Ginebra, que se está celebrando estos días en el territorio suizo, la compañía dejará de vender turismos diésel en Europa este mismo año, eliminándolos así de su catálogo y avanzando de manera ineludible hacia el futuro eléctrico del que todos los fabricantes ya parecen ser conscientes. Aún no hay fecha para el resto de territorios, pero imaginamos que es cuestión de tiempo.

La razón de esto, según apuntan desde la firma, es la "fuerte demanda" de modelos híbridos, que en Europa suponen un 41 por ciento de las ventas de Toyota, frente a menos del 10 por ciento de los diésel. La realidad es que la empresa lleva apostando ya varios años por la tecnología híbrida en sus motores y es una de las marcas que cuenta con mayor aprobación del público en lo que a vehículos de nueva generación se refiere, por lo que el paso se antoja lógico en un contexto, además, donde lo eléctrico será imperante.

A todo ello se le suma también el caso Volkswagen, que puso en el punto de mira a las regulaciones de este tipo de motores en suelo europeo y que muchas ciudades ya buscan prohibir. A pesar de esto, desde el fabricante aseguran que el mercado sigue demandando tener ciertos vehículos diésel en la línea y que, por el momento, seguirán presentes. No obstante, esta línea se reduce únicamente a aquellos vehículos de índole comercial, como camiones y furgonetas.

Un futuro eléctrico-autónomo

Los años venideros, qué duda cabe, serán propiedad de la tecnología eléctrica, con los fabricantes realizando importantes inversiones en este ámbito para igualarse con otras compañías que han ido adelantando terreno en este sentido (véase Tesla). A pesar de ello, esta será una carrera de fondo, prueba para la cual ya estamos comenzando a ver los primeros movimientos en forma de acuerdos y desarrollos propios que logren asegurar un puesto en la cabeza.

La propia Toyota ha desvelado estar trabajando en dos asuntos muy interesantes que permitirán acelerar la llegada de los eléctricos y también de los vehículos autónomos, la otra gran tendencia del mercado –aunque algunos no lo crean así–. En este sentido, la empresa nipona ha creado un nuevo laboratorio de investigación y desarrollo de tecnología autónoma y trabaja en un motor eléctrico de bajo coste gracias a un uso diferente de las tierras raras.