La capacidad de viajar en el tiempo siempre ha sido un concepto que ha fascinado a la humanidad. Basta ver la cantidad de obras de ciencia ficción que se basan en ello (de ahí la importancia de este género de la cultura). De esto sabía muy bien Stephen Hawking; su interés en el tema no era menor y, como todo científico, se planteaba las ideas más osadas y las sometía a pruebas en búsqueda de evidencias sólidas.

En la búsqueda de estas evidencias Hawking, quien recientemente murió a los 76 años, realizó una "Fiesta para viajeros en el tiempo", con la finalidad de comprobar si estos viajes son posibles en el futuro. La idea es tan sencilla como encantadora, y más que eso: suficiente para comprobar algo tan trascendente para la ciencia.

Stephen lanzó una invitación para celebrar junto a él una recepción para viajeros en el tiempo. Lo hizo a través de su miniserie El universo de Stephen Hawking (Into the Universe With Stephen Hawking). La fecha marcada para dicha fiesta fue el 28 de junio de 2009. En la invitación se revelaban las coordenadas del evento: 52° 12’ 21” N, 0° 7’ 4.7” y la hora, 12:00 UT.

¿Si fueras un viajero en el tiempo declinarías esta invitación? Con seguridad no. En el siguiente video vemos cómo el señor Hawking espera la llegada de sus invitados, las mesas están listas, la champaña está servida, así como los canapés... pero nadie llega: "Es una lástima, tenía la esperanza de que Mr. Universe (sic) atravesara por esa puerta", agrega el renombrado astrofísico.

A pesar de la fiesta que organizó Stephen Hawking él también explicó en varias ocasiones los peligros de los viajes en el tiempo. Dijo en entrevista que si bien los viajes en el tiempo son posibles según la teoría de la relatividad de Einstein estos suponen un peligro tanto para los viajeros como para sus naves. En su libro Agujeros Negros y Pequeños Universos es más concreto y agrega que "Terminarían hechos espagueti".

Claro que, el interés por averiguar si las personas del futuro ya habían superado los peligros de los viajes en el tiempo es más que válido y, por tanto, su fiesta fue mucho más que una broma elegante sino una divertida forma de proveer evidencia científica.

Este humor y carisma del científico es lo cautivó a muchas personas a lo largo de su vida. Aunque Hawking se enfrentó a la enfermedad ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) desde su juventud, él dejó muy en claro en diversas ocasiones que había tenido una vida ejemplar, con una exitosa carrera científica, con una familia; además de viajar por el mundo, conocer a los presidentes de muchos países. Lo resumió en una ocasión de la siguiente forma:

A pesar de mi discapacidad, he logrado hacer la mayoría de las cosas que quiero. Mi mayor pesar es que me ha impedido jugar con mis hijos y nietos tan plenamente como quiero.

Además de lo anterior Hawking también se convirtió en un ícono de la cultura popular, apareció en diversos programas como Los Simpsons, Futurama o The Big Bang Theory y Star Treck. Su voz apareció en la canción "Keep Talking" de la banda de rock progresivo Pink Floyd. Recordemos también la película La teoría del todo de 2014, dirigida por James Marsh y protagonizada por Eddie Redmayne quien dio vida al propio Hawking.

En fin, toca recordar y despedir a este gran científico. Querido y admirado por su obra, por sus diversas aportaciones y los distintos momentos en donde nos recordó que la genialidad y la humildad no son opuestos y que pese a todo se puede disfrutar la vida al máximo.