Open Markets Institute, el think tank de Silicon Valley cuya misión es utilizar el periodismo para promover una mayor conciencia de los peligros políticos y económicos de la monopolización de facto a hacen algunas empresas, consideran que las multas potenciales a Facebook no son suficientes para cubrir el escándalo, y a exigido a la compañía una restructuración completa.

Y no solo de sus responsables en puestos claves, también una restructuración de sus servicios y políticas para garantizar la democracia y evitar que se vuelvan a generar más problemas relacionados con la fuga masiva de datos o escándalos como el de Cambridge Analytica. La idea central de esta lista de exigencias es devolver a Facebook parte de la confianza perdida, y sobre todo, garantizar un futuro para plataforma en la que se respeten los principios básicos de la democracia sin injerencias.

El Open Markets Institute es una organización con bastante prestigio, aunque no es ningún regulador, por lo que sus exigencias se quedan en meras recomendaciones para Mark Zuckerberg y para la FTC, pero sí que suelen estar en la línea de la Unión Europea en materia de privacidad, por lo que no sería descabellado que estas exigencias también acabansen en boca de algún que otro organismo regulador con fuerza, puesto que también son extensibles a las instituciones públicas que controlan la competencia y el mercado:

  • Imponer reglas de privacidad estrictas en Facebook, utilizando el nuevo Reglamento General de Protección de Datos de Europa como una guía, por ejemplo.

  • Desactivar la red publicitaria de Facebook. Esto eliminará, según la organización, los incentivos que Facebook tiene ahora para acumular datos e interferir en la provisión de información y noticias.

  • Invertir las aprobaciones de las compras de WhatsApp e Instagram, y restablecer estas como redes sociales competidoras.

  • Prohibir todas las adquisiciones futuras de Facebook durante al menos cinco años.

  • Establecer un sistema para garantizar la transparencia de todas las comunicaciones políticas en Facebook, similar a otras redes de comunicación importantes en los Estados Unidos.

  • Exigir que Facebook adopte estándares abiertos y transparentes, similares a las condiciones impuestas por la FTC a AOL Messenger en el acuerdo de fusión de AOL-Time Warner de 2001.

  • Determinar si Facebook violó el decreto de consentimiento de 2011 y, de ser así, aplicar sanciones judiciales.

  • Amenazar con emprender acciones legales contra Facebook a menos que los altos ejecutivos acuerden inmediatamente trabajar con la FTC para reestructurar su corporación, y garantizar así la seguridad y la estabilidad de nuestro gobierno y nuestra economía.

  • Determinar si los altos ejecutivos permitieron, alentaron o supervisaron las violaciones del decreto de consentimiento de 2011 y, de ser así, aplicar multas personales contra ellos.

Son diez medidas especialmente duras que no se han aplicado, a la vez, a ninguna otra empresa en la historia reciente, aunque tampoco se ha producido una violación sobre el consentimiento, transferencia y tráfico de datos de este tamaño que haya tenido un impacto tan grande en algo como unas elecciones.

Sea como sea, y a la espera de ver las medidas que toman los reguladores, las de Open Markets Institute pueden ser una guía para ver qué pasará con la compañía sobre el asunto de Cambridge Analytica.