Se venía gestando desde hace meses. La imposibilidad de llegar a un acuerdo entre Amazon y los empleados de la planta de San Fernando de Henares ha terminado en lo que era una realidad. Ya se avisaba hace unos días: de no llegar a un acuerdo laboral favorable a los trabajadores de la central de la tecnológica se llegarían a los paros.

Efectivamente, así ha sido. El 21 y el 22 de marzo, la planta de San Fernando de Henares no tendrá actividad. La decisión de los sindicados, adelantada por El Español, ha sido respaldada por el 75% de la plantilla de la planta; lo que supone un total de 1.100 empleados de los 2.000 contratados.

Reunidos entre el 1 y 2 de marzo, la realidad es que este ha sido el último recurso que han tenido los trabajadores después de que, de forma unilateral, Amazon decidiese prolongar el convenio laboral un mes más. Caducado desde el 31 de diciembre de 2016, la compañía de Bezzos vio la oportunidad para reducir ciertos aspectos que, según ellos, no se ajustaban a la situación. Por un lado anunció la congelación de los salarios de los contratados indefinidamente, se redujeron los precios de las horas extras y, el mayor problema de todos, una reducción de las coberturas por las bajas por enfermedad. Del pago del 100% de la nómina en las primeras cinco bajas se pasaba a el pago del 50%. El posicionamiento de Amazon se centra en que, el pago del total de la nómina, supone un incentivo para faltar a los puestos de trabajo.

Siguiendo la estela de las huelgas de empleados en Alemania e Italia por la misma cuestión, pero aprovechando el tirón del Black Friday, ahora habrá que esperar a saber cuáles son los efectos de la huelga en la actividad Amazon durante dos días completos en España. En un lugar en el que sale un camión cada 21 minutos, la realidad es que los efectos serán palpables principalmente en uno de los servicios más complejos de la compañía: Prime Now.