Tras el escándalo de Cambridge Analytica, a Facebook no le han dejado de llover las críticas y los problemas. La situación se ha visto reflejada en Twitter a través del hashtag #deleteFacebook o #eliminaFacebook.

Hoy, Elon Musk ha decidido unirse al trending topic, y ha eliminado los páginas de SpaceX y Tesla de la red social. De hecho. "Es hora. #deleteFacebook", le escribió Brian Acton, fundador de WhatsApp. A lo que el CEO respondió:

¿Qué es Facebook?

La publicación suscitó la participación de los seguidores de Musk, quienes le hicieron darse cuenta de que su compañía de cohetes tenía página de Facebook. Alguien incluso lo retó: "Elimina la página de SpaceX de Facebook si eres 'the man'?" Fue entonces que el CEO reveló que ni siquiera tenía la más remota idea de que tuvieran un perfil en la plataforma de Mark Zuckerberg. Así que prometió eliminarla, y ya ha cumplido con su palabra.

Los incrédulos no se hicieron esperar, pero Musk insistió: "Literalmente nunca la he visto":

Poco después, el perfil de SpaceX desapareció de Facebook. Y no solo eso, también el de Tesla. Ambas tenían alrededor de 2.6 millones de seguidores.

Facebook

"Esta también debería ser eliminada, ¿cierto?", comentó otra persona. A lo que Musk contestó:

Definitivamente. Se ve aburrida de todas formas.

La buena noticia para Zuckerberg es que Musk respondió a otra persona que ha decidido no eliminar los perfiles de las compañías de Instagram, aunque sea perteneciente a Facebook. "Instagram es subsidiaria de Facebook, tenlo en cuenta", le dijeron. "Sí, está en el límite. La influencia de Facebook está arruinando Instagram lentamente", señaló el CEO.

El robo de datos más de 50 millones de usuarios ha sido una de las filtraciones más grandes de la historia de las redes sociales. En cuanto a las consecuencias legales, Mark Zuckerberg ha sido citado para comparecer ante el Congreso de los Estados Unidos, mientras que Facebook ha sido demandada en el país. Por otro lado, Mozilla ha sido la primera en retirar todos sus anuncios de la plataforma y otros amenazan con seguir sus pasos. La desconfianza de los usuarios, los anunciantes y el gobierno suponen uno de los golpes más duros que ha tenido que afrontar la red social hasta ahora.