Netflix estrenó recientemente en su plataforma la nueva película dirigida por Duncan Jones. Con una imagen prometedora y un reparto en la misma línea, esta cinta de ciencia ficción y cyberpunk se volvió uno de los títulos más esperados de los programados para arribar al servicio de streaming. Sin embargo, "Mute" se queda a medio camino de su cometido. Repasamos sobre ello en esta reseña sin spoilers.

En 2009 Duncan Jones estrenó su ópera prima "Moon", una interesante cinta de ciencia ficción muy arriesgada y bien solventada. Sus decisiones en la dirección llevaron a este filme a convertirse en un título imperdible. Más tarde, este joven director realizó otro filme de ciencia ficción arriesgado y sorprendente: "Source Code" ("8 minutos antes de morir"). Luego llegó su primer gran tropiezo: "Warcraft: El Primer Encuentro de Dos Mundos", ya sea por los errores que el mismo Duncan reconoció o porque las películas basadas en videojuegos siempre quedan en deuda con alguien, lo cierto es que esperábamos que "Mute" regresara a Jones al lugar que consiguió con su primer largometraje. Pero no fue así.

"Mute" se instala en un futuro muy interesante. Muy a lo "Blade Runner". No sólo por el cyberpunk característico de ese universo, sino porque logra un ambiente de soledad y desasosiego, contrastado con la extravagancia de los personajes, el exceso de brillos, y con los mismos terribles dramas humanos.

La cinta tiene muchos aciertos, de hecho comienza de forma muy prometedora. Con un niño herido flotando en el agua, pronto nos damos cuenta de que se trata de nuestro protagonista, Leo, quien a causa de ese incidente pierde el habla. Todo esto por motivos religiosos pues la familia de Leo es amish. El pertenecer a este grupo en una sociedad como la que nos muestra "Mute" es un contraste muy interesante que se explota muy bien. Leo (de mayor interpretado por Alexander Skarsgård) es muy sencillo, su ropa, sus costumbres, incluso sus pasatiempos, y con esto el director logra que pronto sintamos empatía por este peculiar personaje principal.

Alexander Skarsgård hace una actuación muy destacada, lo mismo Paul Rudd, quien realiza uno de sus personajes más odiosos y extravagantes. Los problemas de "Mute" no radican en su reparto, al menos no los más graves, tampoco en su estética. Son mucho más graves pues radican en su historia. "Mute" es caótica desde el principio y esto no sería un problema si su caos nos llevara a buen puerto; lo cierto es que tropieza con él y se vuelve, no solo una historia inverosímil sino cansina. Nos pide tragarnos un problema sin mucho fondo y rellena el resto del tiempo en meter más pleitos extravagantes e historias descabelladas.

Hace poco disfrutamos en Netflix "Altered Carbon", una de las series más ambiciosas de la plataforma; tampoco ha pasado mucho tiempo de la sorprendente secuela de "Blade Runner 2049". Así que "Mute" tendría mucho sentido si lograra sus cometidos, si Jones hubiera alcanzado el nivel que logró con "Moon", pero no fue así.

Leo es un personaje muy especial al que se le podría haber sacado mayor provecho, pero incluso la premisa de que es mudo pasa a segundo término en el caos de la cinta, muy a pesar de centrar el nombre de la película en esta situación. Skarsgård logra un personaje que, de haber tenido mejores resultados la cinta, podría haber sido totalmente entrañable y sorprendente. Paul Rudd por otro lado hace del villano, uno que tiene su propio infierno personal, y, aunque es bastante contradictorio y rico frente al contenido Leo, la historia de nueva cuenta no alcanza para enfrentarlos en mejores condiciones. Ya no digamos del asunto de la damisela en apuros y los eventos finales que sólo demuestran que estamos ante una caótica y ambiciosa cinta que se tropieza con sus decisiones.

"Mute" puede disfrutarse pero sólo si no se tienen muchas expectativas. Después de todo sus aciertos radican en la excelente atmósfera futurística de Berlín cyberpunk; en el futuro desolador y brillante; en la grandiosa banda sonora realizada por Clint Mansell (quien también colaboró con Jones en "Moon"), así como el homenaje constante a David Bowie (padre de Jones). Lo interesante de "Mute" no es propio, es de su género: la ciencia ficción que siempre logra enfrentarnos a temas muy complejos como que no importa la versión del futuro que vivamos, la tecnología que tengamos, los límites que hayamos superado, siempre seremos humanos y esta, tal vez, sea nuestra peor desventaja.

"Mute" formó parte de los estrenos de febrero en Netflix y ya se encuentra disponible para todos sus suscriptores. Estemos atentos a los estrenos de la plataforma en marzo.