Leonardo da Vinci es el Hombre Universal por excelencia. Pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escultor, ingeniero, músico y muchas otras artes dominó este maestro renacentista. Sus obras y los secretos de estas mismas siguen dando de qué hablar en la actualidad; y también sigue sorprendiendo a la humanidad con su enigmática obra. Es el caso del cuadro llamado Salvator Mundi, obra que recientemente fue redescubierta y subastada, en donde alcanzó el récord pagado por una obra de arte con la friolera cantidad de 450 millones de dólares.

A parte de la impresionante cantidad pagada por este cuadro, su historia no es menos fascinante. Para empezar debemos tener en cuenta que los cuadros de da Vinci eran a penas veinte, hasta el descubrimiento del Salvator Mundi. Así que encontrar un original de Leonardo es un evento extraordinario, tanto así que a este se le considera el descubrimiento artístico del siglo XXI.

La historia del descubrimiento del "Salvator Mundi" comienza en 2005 cuando fue adquirida en una venta inmobiliaria en Nueva Orleans por un consorcio de distribuidores de arte que incluía a Robert Simon, especialista en viejos maestros. En esa ocasión el cuadro se vendió por 10,000 dólares (8,450 euros). El camino hasta su subasta por 450 millones de dólares fue bastante intrincado. En él tuvo que pasar por un proceso delicado de restauración pues la pintura estaba muy sobrepintada, por tanto parecía una copia o al menos ocultaba los rasgos más delicados e inconfundibles de la obra de Leonardo.

El proceso de restauración y el de autentificación tardó varios años; fue en 2011 que se confirmó que se traba de un cuadro Leonardo da Vinci. Esta obra data del año 1500, es decir fue hecho en la misma época de la Mona Lisa, incluso se destaca que el Salvator Mundi comparte rasgos de composición con esta última. Luego de que fuera limpiado y restaurado el cuadro fue expuesto en la The National Gallery de Londres desde noviembre de 2011 a febrero de 2012.

Varios son los rasgos en la pintura que confirmaron la atribución a Leonardo da Vinci; en primer lugar el esfumato en el rostro, una técnica usada por el maestro y que realizaba con el talón de la mano. También las manos muy detalladas y los detalles finísimos del cabello y de la bola de cristal que sostiene el Cristo (así como el efecto óptico de esta). En fin, detalles precisos (y hermosos) de la obra.

Eso sí, también está la parte intangible de la obra, tal como lo expresaba Martin Kemp, uno de los expertos que ayudó en la autenticación: "Tenía esa clase de presencia que tiene las obras de Leonardo... esa extraña rareza que manifiestan sus pinturas"; y agregó: "Tiene ese tipo de vórtice extraño, como si el cabello fuera una sustancia viva, movible o como el agua, que es lo que Leonardo dijo que era el cabello."

En noviembre del 2017 el Salvator Mundi fue subastado en Christie's por 450,3 millones de dólares (unos 382 millones de euros). En un principio no se reveló su comprador pero más tarde fue dado a conocer que se trataba del príncipe saudí Bader Bin Abdullah Bin Mohamed Bin Farhan al Saud. Aunque un poco después el Luvre Abu Dhabi, ubicado en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, informaba que el cuadro de Leonardo sería recibido por el flamante museo. A partir de esto se ha hablado mucho del comprador y quién está detrás de la impresionante cifra pagada por el llamado "último Leonardo".

Muy aparte de lo anterior, algo innegable es lo que el Salvator Mundi provoca. En el siguiente conmovedor video publicado por Christie's podemos ver las reacciones de sus visitantes (dato curioso: en él se puede apreciar a Patti Smith y Leonardo DiCaprio apreciando el cuadro).