Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno 2018 han confirmado que sufrieron un ciberataque durante la ceremonia inaugural celebrada el pasado viernes en PyeongChang, Corea del Sur, informó Reuters. Pese a que algunos de los servicios del sistema se vieron afectados, no fue comprometida ninguna parte crítica de las operaciones.

El ciberataque afectó durante unas horas el acceso a la red Wi-Fi, así como los televisores con protocolo de Internet (IPTV) situados en el Centro de Prensa Principal del evento. "No vamos a hablar de lo ocurrido. Aún estamos lidiando con ello. Estamos cerciorándonos de que nuestros sistemas son seguros, y lo son", indicó Sung Baik-you, un vocero del comité organizador del evento (POCOG).

Los organizadores decidieron cerrar los servidores desde la tarde noche del viernes pasado hasta primera hora de la mañana del sábado para evitar daños adicionales, lo que obligó el cierre de la página web oficial del evento. En consecuencia, algunos espectadores no pudieron imprimir sus entradas. Asimismo, los drones programados para grabar la ceremonia inaugural no pudieron ser desplegados por el ciberataque. Todos los servicios afectados ya han sido restablecidos.

El pasado mes de enero, la firma de ciberseguridad McAfee reveló que ya había detectado ciberataques en los meses previos. A través de correos electrónicos maliciosos enviados a funcionarios olímpicos, explicaron sus investigadores, los hackers consiguieron instalar un malware en sus ordenadores que hasta ahora parecía no haber robado información de sus máquinas.

Los investigadores no quisieron revelar la fuente del ataque. No obstante, entre los principales sospechosos se encuentra Corea del Norte, pues los Juegos de Invierno se están llevando a cabo a solo 80 km de la frontera entre ambas naciones que técnicamente siguen enfrentadas, ya que su guerra de 1950-1953 terminó en una tregua en lugar de un tratado de paz. De hecho, los dos equipos Olímpicos no habían caminado juntos durante una ceremonia inaugural desde el año 2006.

Por otro lado, se sospecha de Rusia debido al veto a sus atletas por un esquema de dopaje sistemático. "Sabemos que los medios occidentales están planificando pseudo-investigaciones sobre el tema de las 'huellas dactilares rusas' en ciberataques contra los recursos de información relacionados con la organización de los Juegos Olímpicos de Invierno en la República de Corea", dijo Sergey Lavrov, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.