En 2017, las casas de intercambio en Japón reportaron 669 casos de lavado de dinero con criptomonedas. Estos ocurrieron entre abril y diciembre del año pasado, de acuerdo con el informe de la policía japonesa publicado el pasado jueves, según recoge Nikkei Asia Review.

El número total de casos de lavado de dinero detectados en todo el año fue poco más de 400.000, lo que significa que las transacciones delictivas con criptomonedas supusieron solo un 0,2%.

De esos 669 casos, es probable que muchos impliquen "transacciones cuestionables que se repiten con frecuencia en un corto espacio de tiempo", señala Nikkei, lo que reduciría aún más el número de malos actores involucrados en esta práctica.

En comparación, en 2015, los bancos del país reportaron alrededor de 347.000 casos de esta índole, de los cuáles 15.400 fueron por parte de compañías de tarjetas de crédito y 13.300 de cooperativas de crédito, informa Nikkei, citando los registros policiales.

Esta es la primera vez que el Centro de Inteligencia Financiera de la Policía nipona incluye este tipo de delito en su informe anual. La razón es que en abril del 2017 fue aprobada una ley pionera en la materia que reconoce a Bitcoin como método de pago legal en todo el país asiático.

La legislación también estipula que los comerciantes de criptomonedas necesitan una licencia para operar. Asimismo, los obliga a presentar un informe sobre las actividades que sospechen están relacionadas con el lavado de dinero. Esto con el objetivo de ayudar a las autoridades a tomar medidas en contra del uso de criptomonedas para facilitar actividades ilegales y de narcotráfico.

Japón es el segundo país con mayor volumen de mercado de criptomonedas después de China. Hasta ahora, hay 16 casas de intercambio registradas en la Agencia de Servicios Financieros (FSA), mientras que otras 16 están en espera de ser aprobados por el regulador financiero.

El país nipón ha intensificado su vigilancia sobre los intercambios de criptomonedas tras el robo a Coincheck, la segunda casa de cambio más grande de Japón, de más de 530 millones de dólares en el token New Economic Movement (NEM) a finales de enero pasado.

Desde entonces, los reguladores han endurecido las obligaciones de las casas de intercambio y el ministro de finanzas, Taro Aso, ha confirmando que los reguladores están haciendo inspecciones "imparciales" a las mismas.