Era un acuerdo que empezó ha tiempo. Telefonica, dejando a un lado sus antiguas costumbres, se aliaba con uno de los grandes del sector de la tecnología bajo el Telecom Infra Project con el objetivo de acortar la brecha de conectividad principalmente en Perú.

Un ambicioso objetivo que, bajo la celebración del MWC 2018, ha vuelto a salir a la palestra. Internet para todos, así es como se ha definido la nueva etapa en la que Facebook y Telefónica se han unido para llegar a dar conectividad a más de 100 millones de habitantes en Latinoamérica, casi el 20% de la población total residente en áreas remotas y con baja densidad de población. Con un gasto de 56.000 millones de euros en conectividad, comenta Gonzalo Martín Villa, director de innovación de Telefónica, "el despliegue ha sido muy grande; este nuevo paso es un proyecto de negocio, tecnología y utilidad par terceros".

Asumiendo que no es un proyecto nuevo, en la idea de que ya es larga la historia que habla sobre el intento de conectar aquello que se ha salido de la gran urbe, el director del área entiende que han creado una suerte de "salsa mágica". Ni la tecnología es más barata, ni ha cambiado nada en el mundo de las teleoperadoras; lo que ha ocurrido pasa por el lado del cambio en las cadenas de valores. Lo que antaño había sido un ecosistema cerrado y liderado por una gran compañía, se ha convertido a día de hoy en un proyecto abierto y colaborativo en que el, analiza, instituciones públicas y privadas, entre las que se incluyen pequeños emprendedores, tienen un papel relevante".

¿Cómo?

Desde el departamento de red, Patrick López, apunta a que "el despliegue de redes actual no es eficiente, los precios siguen siendo demasiado elevados. Analizar la situación desde el punto de vista tecnológico es una necesidad". Solo será eficiente un sistema de Internet para todos si el precio se reduce al menos en 5 veces respecto a lo actual y sin superar el precio medio de 5 dólares por usuario para asegurar la sostenibilidad del proyecto, explica Martín Villa. En este sentido, el precio solo bajaría si al proyecto se unen nuevos partners y proveedores.

En este punto, la interacción de emprendedores locales sería vital para desarrollar una red completa y eficiente. Tras la primera ola de grandes partners, explica Patrick, llegaría la segunda que pondría al pequeño empresario local en el centro de la atención. Ellos llegarían a las regiones más remotas de los países. Con Perú en la primera línea de ataque, el objetivo es expandirlo por todo el continente y, por qué no, por las grandes ciudades desarrolladas del mundo. Un mejor coste de despliegue tecnológico, adelantado por las diferentes áreas de innovación, siempre es un punto a favor para las grandes teleoperadoras.

El proyecto LOOM de Google a través de sus globos de conexión a Internet vía aérea, drones, zepelines y otros sistemas capaces de hacer las redes mucho más simples y sencillas respecto a los despliegues en las grandes urbes y, más especialmente, manteniendo los niveles de 4G.