Aunque el despliegue comercial y totalitario del 5G no se producirá definitivamente hasta el año 2020, Telefónica España anunció este lunes el despliegue de la primera red 5G del país, adelantándose tanto a Vodafone como a Orange, sus dos mayores rivales, en la carrera por esta nueva tecnología de telecomunicación.

La operación se llevará a cabo en las ciudades de Segovia y Talavera de la Reina, y servirán como "laboratorios vivos" donde la compañía tecnológica podrá experimentar e identificar necesidades de cara al futuro despliegue de red 5G (que se hará comercialmente disponible a partir del año 2020).

El despliegue será diferente a otras generaciones: primero se detectarán los casos de uso y después se construirán infraestructuras en base a estas necesidades.

La elección de estas dos ciudades no es aleatoria. Tal y como explicó Luis Miguel Gilpérez, presidente de Telefónica España, Talavera de la Reina y Segovia ofrecen unas características espectrales ideales y una relativa cercanía respecto a Madrid, lo que facilita el desarrollo y mantenimiento de este "laboratorio vivo" de 5G.

El proceso de elaboración y despliegue del 5G, según explicó Joaquín Mata (director de operaciones, red y TI de Telefónica España), será diferente al de generaciones anteriores. La compañía desplegará y construirá la red 5G en función de las necesidades y los casos de usos detectados en estos laboratorios.

El proceso de despliegue constará de dos fases principales:

  • En 2018. A través de pequeños complementos, Telefónica incrementará el ancho de banda de sus redes hasta el 1Gbps. Se hará uso de nuevas modulaciones, agregaciones de portadoras, tecnologías multiantena y uso de la banda de LTE 2100. También se desplegarán la primeras redes y antenas 5G acordes al estándar congelado por la 3GPP, aunque estas serán de carácter non stand alone (necesitarán una red 4G como soporte para poder funcionar).

  • En 2019. Apoyándose en la tecnología 4G (que se nutrirá de redes y tecnologías paralelas construídas para el 5G), Telefónica espera detectar y desarrollar casos de uso de esta nueva conectividad. También se iniciará la segunda fase de despliegue de redes y antenas 5G, aunque en este caso sí será stand alone (no necesitarán una red 4G como soporte para ofrecer servicio).

Para el desarrollo de estos experimentos reales en Segovia y Talavera de la Reina, Telefónica ha seleccionado a dos partners tecnológicos principales: Nokia y Ericsson. Asimismo, Telefónica colaborará con compañías como SEAT y FICOSA en el desarrollo de aplicaciones para el coche conectado que expriman estas redes 5G sobre las que Telefónica realizará los experimentos.

La antesala del 5G comercial

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La iniciativa anunciada por Telefónica no es más que un experimento donde identificar patrones de uso, necesidades técnicas y posibles lagunas en su despliegue de 5G. La tecnología no llegará de forma generalizada y comercial hasta el año 2020, fecha límite establecida por Bruselas para el despliegue de esta nueva red de telecomunicación.

Antes de ese año, además de muchos más experimentos por parte de los actores tecnológicos involucrados, se espera que el Gobierno se adentre en el segundo dividendo digital y la nueva licitación del espectro radioeléctrico. Algunas de las bandas destinadas a 5G se harán disponibles a lo largo de 2018, aunque la de 700 MHz, la más codiciada por los operadores, no será subastada hasta meses más tarde.

Las compañías tecnológicas involucradas ya cuentan con un estándar de 5G sobre el que trabajar y desplegar algunas de sus infraestructuras. La 3GPP congeló recientemente una versión inicial de dicho estándar, aunque este sufrirá diversas evoluciones durante los próximos meses.