La eterna promesa del 5G ya tiene fecha en España. Será en enero de 2018 cuando el ministerio de Industria, Turismo y Agenda Digital comience la licitación de las primeras frecuencias de 5G, iniciando así un progresivo proceso de transformación que culminará en el año 2020.

Las bandas licitadas serán las correspondientes a los 3,6 GHz y 1,5 GHz. Estas bandas serán utilizadas para aumentar la capacidad de las ciudades y hacerlas más inteligentes. Las velocidades estimadas son de entre 1 y 3 Gbps.

La licitación de la banda de 700 MHz, unas de las más importantes, se producirá en los meses posteriores.

La licitación de la banda de 700 MHz, unas de las más importantes, se producirá en los meses posteriores. Esta fracción del espectro es empleada, a día de hoy, para la emisión de señales de televisión, por lo que el Gobierno debe completar el proceso de liberación del espectro antes de ofrecerlas en subasta a los operadores de telecomunicaciones.

La liberación del espacio radioeléctrico correspondiente a los 700 MHz debe producirse antes del 30 de junio de 2020, fecha límite establecida por Bruselas. Para ese momento, la 3GPP y los diversos organismos involucrados también habrán completado la definición completa del 5G, que actualmente continúa en desarrollo.

El 5G sí operará sobre frecuencias de onda muy elevadas, superiores incluso a los 10 GHz.

La liberación de los 700 MHz, al igual que sucediera con los 800 MHz en el caso del 4G LTE, es vital para el correcto despliegue de esta tecnología. Las frecuencias bajas del espectro radioeléctrico permiten ofrecer mejor cobertura y, gracias a tecnologías como el Carrier Aggregation, incrementar el ancho de banda captado por los dispositivos.

A diferencia de generaciones anteriores, el 5G sí operará sobre frecuencias de onda muy elevadas, superiores incluso a los 10 GHz. Esta conectividad está siendo diseñada para abastecer a servicios tan diversos como la telefonía móvil, los vehículos conectados o el internet de las cosas. Para cada caso de uso, el operador de telecomunicación correspondiente hará uso de una serie de frecuencias determinadas con el objetivo de ofrecer el mejor servicio al usuario, priorizar eficientemente el tráfico de datos (cuando sea necesario) y gestionar inteligentemente los recursos con los que cuenta la compañía.