Su precedente podría ser alguno de los primigenios foros o el antológico Yahoo Respuestas, aunque las comparaciones son odiosas por ambas partes. En el mundo de las preguntas y las respuestas quizá Wikipedia ha ocupado ese lugar en el mundo. Prácticamente cualquier cosa que se necesite estará respondida en alguna web de cualquier rincón de internet. Que la respuesta sea fiable ya es otra cuestión.

Pese a todo, uno de los protegidos de Facebook quiso encuadrarse en este nicho de mercado. Complicado y saturado ya por definición, Adam D’Angelo quiso crear un sistema similar a Yahoo en 2009. Y desde ese momento, hasta la fecha, Quora ha estado operando a nivel global. D´Angelo había estado en las filas de la compañía de Zuckerberg entre 2005 y 2008: "Primero como ingeniero de software, luego como gerente de ingeniería y finalmente como director de tecnología, donde supervisé el desarrollo de nuevos productos y administré el equipo de ingeniería", comenta el fundador de Quora en una entrevista a Hipertextual. La red social por excelencia ha tenido siempre una filosofía internacional, mucho mayor que la de sus competidores naturales. En esa forma de ver el mundo se ha encontrado, desde siempre su mayor nicho de éxito que, comparado con MySpace o Friendster, ha perdurado en el tiempo. Una estrategia a veces compleja pero que, sin embargo, ha demostrado su capacidad de crecimiento ya no sólo con nuevos usuarios, también abarcando todo el universo de las redes sociales y la comunicación vía WhatsApp. En cualquier caso, el enfoque a largo plazo de Facebook ha sido "parte de la estrategia en Quora" hasta la fecha.

Lugares de aprendizaje, los "foros" del siglo XXI

Coursera, ED, Udemy... salen por todos lados y con diferentes propuestas de aprendizaje. Cada uno con sus ventajas y desventajas. Aún así, explica D´Angelo, "iniciamos Quora porque pensamos que podíamos construir un lugar mucho mejor para que las personas compartieran sus conocimientos que los sitios que existían en ese momento". En una visión idealizada del mundo, en el que se promociona el diálogo por encima de todo, el equipo de Quora pasó todo el año 2009 trabajando en la idea para ver la luz en 2010.

Había que diferenciarse en aquel momento del resto y, haciendo uso de una suerte de inteligencia artificial, Quora empezó a buscar su lugar en el mundo:

"Todos usan sus nombres reales y hacemos cumplir las políticas de conducta para mantener la calidad alta. Usamos la tecnología de aprendizaje automático para enviar preguntas a las personas que serán mejores para responderlas. Cuando las personas escriben respuestas, nuevamente utilizamos el aprendizaje automático y los comentarios de los usuarios para evaluar su calidad, y si es bueno, se lo mostramos a muchas personas".

Esto, acompañado de un buen posicionamiento SEO que nada tiene de inteligencia cognitiva, pero sí mucho de maña con los designios de Google mejoró su posicionamiento en poco tiempo. Preguntas comunes, que cualquiera podría buscar en caso de duda o emergencia.

Foto: Lucas Theis

Los números detrás de las preguntas

Como suele ser ya habitual en el mundo de la empresa tecnológica, las cifras, más allá de lo justo y necesario son el secreto mejor guardado. En el caso de Quora, cuentan con 200 millones de usuarios únicos mensuales en todo el mundo y en todos los idiomas, pero no hacen desglose por regiones. Centrados en la calidad, explican, las cifras no son relevantes para ellos; aunque quizá a los inversores no les hayan dicho lo mismo.

Creando su empresa sin ninguna financiación externa durante las primeras etapas, lo cierto es que a fecha de hoy, Quora ha sido capaz de levantar grandes volúmenes de capital.

"Tuvimos suerte porque construimos la primera versión del producto sin ninguna financiación externa. No nos pagamos salarios y tuvimos gastos muy bajos durante el primer año. Por lo que sí se puede lanzar un producto sin financiación externa".

Después de eso, en 2010, llegó la primera Serie A y creciendo en grandes cantidades hasta 2017. Alentados, en gran medida, por su expansión en cuando a idiomas, el desembarco en español ha sido fundamental. De ahí su objetivo a seguir abriendo camino a otras lenguas como objetivo para los próximos años.

Con 8 rondas de financiación y 454 millones de dólares en total, la compañía de D´Angelo ha sido capaz de llegar hasta la Serie D. ¿Entre sus inversores? Y Combinator o North Bridge como algunos de los más destacados entre los 14 que han apostado por las preguntas y las respuestas. Especialmente en 2017, año en el que la tecnológica alcanzó su mayor pico de actividad en lo que a financiación sed refiere. ¿Su valoración? Ya supera los 1.000 millones de dólares, por que lo es, de facto, otro de los muchos unicornios de Silicon Valley con una monetización vía publicidad que, sin embargo, se limita a las versiones en inglés. Según su fundador, no hay planes para llevar este sistema a la versión en español, de momento.

De nuevo, el peligroso poder en manos de los usuarios

Es el gran problema de Udemy, la plataforma de aprendizaje vía cursos de cualquiera que tenga algo que enseñar: ciertas temáticas pueden ser peligrosas o complejas. Especialmente con aquellos temas vinculados a la salud:

"Tenemos muchos sistemas para garantizar que las respuestas sean de alta calidad. Esto incluye claras pautas de moderación que aplicamos estrictamente, y una política donde las personas deben usar sus nombres reales cuando escriben las respuestas".

Una de las medidas es la del uso de nombres y perfiles en redes sociales reales. Por una razón muy simple: "es menos probable que las personas den información engañosa o mala cuando está vinculada a su identidad de vida real". Sumado a la suma de expertos en diferentes áreas que crean y moderan las diferentes preguntas, el control aumenta de forma exponencial.