Se sabía que en el CES 2018 los coches autónomos iban a contar con especial protagonismo, y así está siendo. Durante los días previos pudimos conocer que Lyft iba a comenzar a ofrecer pruebas por Las Vegas con sus vehículos de conducción autónoma y ayer Nvidia ha desvelado los detalles definitivos de Xavier, su chip destinado a gestionar todo lo relacionado con su plataforma Drive XI, pensada para gobernar coches autónomos.

El procesador cuenta con 9.000 millones de transistores, una CPU de 8 núcleos y será capaz de procesar vídeo HDR 8K, además de contar con aprendizaje simultáneo. Según especifica la compañía, Xavier será capaz de llevar a cabo 30 trillones de operaciones por segundo y ofrecerá la mejor experiencia del mercado en vehículos autónomos. Especial hincapié es el que se hace en el consumo, algo vital de cara al futuro –no tan futuro– de coches eléctricos, donde maximizar la autonomía es clave tanto para empresas como para clientes.

El trabajo conjunto de Drive IX y Xavier permitirá a los vehículos contar de funciones que hasta ahora se antojaban difíciles de ver aplicadas de manera masiva en los vehículos, tales como control por gestos o reconocimiento facial (abrir la puerta del Tesla mediante una app ya no parece tan novedoso, ¿verdad?) , y otras más comunes como un asistente virtual con reconocimiento de lenguaje natural. Un reto que parece apuntar a un escenario lejano, pero que Nvidia quiere comenzar a poner en marcha con las compañías a principios de este año y comenzar a verlo implementado en las primeras unidades a finales de 2018.

Volkswagen y Uber, dos acuerdos de relevancia

Los principales acuerdos a los que ha dado bombo Nvidia esta vez han sido los realizados con Volkswagen y con Uber, dos de las grandes empresas del panorama automovilístico actual, cada una en su segmento. De esta forma, los próximos vehículos del fabricante alemán comenzarán a ser dotados de unos extras de lo más llamativos, de igual manera que lo harán algunos de los que componen la flota de coches de conducción bajo demanda. Ambas llevan ya tiempo realizando pruebas de conducción autónoma, pero este trato podría suponer el impulso definitivo para hacerlo realidad.

La semana pasada conocíamos que Volkswagen, además, tiene planes a largo plazo para desarrollar su propia flota de vehículos autónomos para ofrecer servicio bajo demanda en entornos urbanos, para lo cual se ha asociado con Aurora Innovations, una startup encargada de desarrollar este tipo de software fundada por antiguos trabajadores de Uber, Tesla o Google. Eso sí, para esto habrá que esperar un poco más, con una fecha de aplicación que se sitúa entre 2020 y 2025.

En cualquier caso, el acuerdo que ha firmado Nvidia con Uber y Volkswagen ahora, que se suman a otras decenas de compañías, parece situar a la empresa con ventaja sobre Intel, uno de sus principales competidores en este campo. La compañía protagonista del #Intelgate adquirió este pasado verano Mobileye, precisamente para apropiarse de su tecnología de conducción autónoma.