Boeing pretende revolucionar el sector de los drones, y con ello, el del transporte aéreo. La compañía ha presentado el prototipo de su vehículo eléctrico de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), capaz de soportar más de 200 kg de carga útil.

El drone funcionará con un sistema de propulsión eléctrica, está equipado con ocho motores y mide alrededor de cinco metros de largo, más de cinco de ancho y 1.20 de alto. El peso del drone es superior a los 300 kg aunque, a pesar de las grandes dimensiones, el equipo de Boeing construyó el prototipo en tres meses.

En un vídeo lanzado por Boeing, los trabajadores de la compañía explicaron el proceso de fabricación del vehículo, el cual tiene como objetivo crecer hasta convertirse en una plataforma de carga a gran escala. "Si extiendes el rango extiendes la carga útil para entregar entre 100 y 200 kg en un radio de 15 a 30 kilómetros puedes cambiar la forma en la que el mundo se conecta y la forma en la que se entregan productos", explicó David Neely, del departamento de investigación y tecnología de Boeing.

El drone también se perfila como el precursor para futuros aviones autónomos voladores y pretende brindar la oportunidad de evolucionar en el sector de los viajes y transporte aéreo. "Nuestro nuevo prototipo de CAV se basa en las capacidades de sistemas no tripulados existentes de Boeing y presenta nuevas posibilidades para la entrega autónoma de carga, la logística y otras aplicaciones de transporte", añadió Steve Nordlund, vicepresidente de Boeing HorizonX en un comunicado, y añadió:

La integración segura de sistemas aéreos no tripulados es vital para liberar todo su potencial. Boeing tiene una trayectoria incomparable, conocimientos regulatorios y un enfoque sistemático para entregar soluciones que darán forma al futuro de los vuelos autónomos.

A pesar de que no se han dado detalles sobre cuando estará disponible la versión final del drone, las pruebas iniciales que se han realizado hasta ahora han concluido con éxito.

La presentación del nuevo vehículo eVTOL ha llegado después de que Boeing anunciara la adquisición de Aurora Flight Sciences, una empresa de investigación aeronáutica que se asoció con Uber para llevar a cabo su proyecto de taxis voladores, Uber Elevate.