Actualización 18 de enero, 9:03: el Servicio Geológico de los Estados Unidos aclaraba recientemente que, a pesar de que sus equipos registraron los efectos del temblor, estos no pudieron deberse a la energía transmitida por el meteorito al impactar. Lo que registraron los sismógrafos fue el efecto de la onda sónica, no el del impacto contra la superficie.

En la noche de este pasado martes, los cielos de Míchigan (EE.UU.) se iluminaban bajo una espectacular bola de fuego. Segundos después, el temblor se dejaba sentir por todo el suelo de la región. El meteorito, según confirmaba el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), tocaba tierra sobre las 20.09 hora local (01.09 GMT) provocando un pequeño temblor.

Terremoto de intensidad 2

A las ocho de la tarde, el suelo del oeste de Estados Unidos temblaba ligeramente con un pequeño sismo de intensidad 2. No es mucho, y sentir terremotos de semejante intensidad es bastante común.

Sin embargo, lo inusual del caso es su origen: el meteorito que segundos antes iluminaba los cielos de Toledo y Detroit. Según los testigos (y tal y como se puede ver en los vídeos capturados), el meteorito estalló en una bola de fuego momentos antes de impactar.

Según el USGS, el impacto tuvo lugar a unos ocho kilómetros al oeste-suroeste de la localidad de New Haven. Esta pequeña población cuenta con unos pocos miles de habitantes. Por el momento, las autoridades no han informado de ningún tipo de daño, ni material ni personal.

Meteorito, que no meteoro

A diferencia de los meteoros, los meteoritos sí que caen a la tierra, mientras que los primeros se desintegran en su entrada atmosférica. Este, como hemos comprobado, ha llegado a golpear la superficie terrestre con cierta magnitud. Y, ¿de dónde venía?

Todavía parece pronto para estimarlo. Sí que sabemos que este enero es un momento de intensa actividad astronómica, y no solo por la Luna. Los cielos están cargados de meteoros ya que es un periodo en el que las úrsidas mayores y las leónidas menores, junto con las córvidas eta, se combinan en los cielos.

Estos tres fenómenos solo hacen referencia a polvo y focos celestes de meteoros. ¿Proviene este meteorito de alguno de estos cúmulos? No lo sabemos. ¿Habrá más como el mismo? Tampoco lo podemos conocer. Pero con casi total probabilidad este ha sido, simplemente, un caso excepcional, en todos los sentidos.