Un grupo de investigadores de la Universidad de Cornell en Nueva York (Estados Unidos) ha publicado esta semana un documento titulado Descentralización en Bitcoin y Ethereum, en el que compara, valga la redundancia, la descentralización de las dos redes de criptodivisas más grandes por capitalización de mercado.

Ethereum vs. Bitcoin

La investigación de dos años dirigida por el profesor de Cornell Emin Gun Sirer y que incluye al profesor de investigación de Cornell Robbert van Renesse y al investigador de LinkedIn Adem Efe Gencer concluye que los nodos de Ethereum están mejor distribuidos que los de Bitcoin y, por tanto, la red que maneja ethers está más descentralizada.

También destaca que ninguna de las dos blockchain está tan descentralizada en la práctica como se planteaba en la teoría -la crítica a este punto ha sido que se refiere más bien solo a la minería en ambas cadenas-. Además, que las recompensas para los mineros más pequeños de Bitcoin son frecuentemente menos predecibles que para los de Ethereum.

Latencia y ubicaciones geográficas

El estudio analiza los nodos de ambas basándose en la latencia de cada red y sus ubicaciones geográficas. Con base en estos dos criterios, el estudio reveló que la red de Ethereum está más descentralizada debido a que los nodos están mejor distribuidos a nivel global, pues demuestran que hay menos nodos concentrados en centros de datos como ocurre con Bitcoin.

"Los nodos de Ethereum no se acumulan en una sola región geográfica, sino que están distribuidos de manera más uniforme en todo el mundo… Los nodos de Ethereum están geográficamente más separados que los de Bitcoin", indica el estudio. De hecho, Ethereum procesa cuatro veces el número de transacciones de Bitcoin a magnitudes más bajas con mucha menos congestión.

El análisis sobre la distribución de los nodos a través del ping de la latencia también midió cuánto tardaría un nodo en responder a un “comando”. La investigación encontró que solo el 13% de las latencias de Ethereum tienen menos de 100 milisegundos (ms, el tiempo que tardan en comunicarse una conexión local con un equipo remoto en la red IP), mientras que Bitcoin tiene 46%. Además, la latencia estimada de igual a igual (Peer-To-Peer o P2P) entre los nodos de Ethereum es 26,7% más alta que Bitcoin en promedio. Esta proximidad entre la ubicación de los nodos, así como el hallazgo de que Bitcoin tiene muchos más nodos abastecidos con 100 Mbps de ancho de banda, es lo que sugiere a los investigadores que una gran cantidad de nodos de Bitcoin se ejecutan en centros de datos, como explican en el texto:

Parte de la razón de esto es que un porcentaje mucho más alto de nodos de Bitcoin reside en los centros de datos. Específicamente, solo el 28% de los nodos de Ethereum se puede identificar positivamente que está en centros de datos, mientras que el mismo número para Bitcoin es del 56%. Los nodos que residen en los centros de datos pueden indicar un mayor nivel de corporatización. También pueden ser un síntoma de nodos desplegados para sesgar los recuentos de nodos para diversas implementaciones diferentes.

Seguridad

Los investigadores examinaron los nodos y su interconexión, los requisitos de protocolo y la forma en que resisten los ataques, utilizando la red de retransmisión de Falcon (FRN, por sus siglas en inglés) para recopilar datos. Muchas de las críticas en contra de la red de Ethereum han sido relacionadas a sus supuestas medidas de seguridad y una descentralización inferior en comparación con Bitcoin. Sin embargo, la investigación de Cornell reveló que, en términos de seguridad y descentralización, Ethereum está a la par o incluso mejor que la red de Bitcoin.

Minería y tasa de hash

En cuanto a la minería, el estudio señala que tanto Ethereum como Bitcoin no están "tan descentralizados". El profesor Sirer, líder del estudio de Cornell, abundó al respecto de este punto en la investigación en su blog explicando que la minería en Ethereum y Bitcoin está muy centralizada, ya que los grupos que controlan los centros de minería ostentan el poder de la tasa de hash (la unidad de medida de la potencia de procesamiento de la red Bitcoin). En las operaciones mineras, cuando la red alcanza un hash rate de 10 TH/s significa que puede hacer 10 billones de cálculos por segundo.

En Bitcoin y los tres principales mineros en Ethereum controlan más del 50% de la tasa de hash. La cadena de blockchain entera en ambos sistemas está determinado por menos de 20 entidades mineras. Por lo tanto, vemos que se requiere hacer más investigación sobre esta área para desarrollar protocolos de consenso sin permiso que también sean eficientes desde el punto de vista energético".

El estudio también sugiere que Ethereum es más justo que Bitcoin con los mineros más pequeños debido a que tiene una varianza más predecible, lo que permite a los mineros más pequeños tener un flujo de ingresos más constante. Ethereum tiene una frecuencia de bloqueo más alta que Bitcoin, así que los mineros más pequeños tienen una rentabilidad más predecible que los mineros más grandes. Es por esto que Ethereum es más predecible para los mineros más pequeños debido a una menor varianza en las recompensas por bloques. Pero los autores del estudio señalan que la minería de Ethereum podría ser más eficiente y de mayor capacidad si incorpora una red de retransmisión como Falcon o FIBER.

Conclusión

La centralización de la minería en ambas redes es refutable basándonos en la premisa de que los mineros individuales también contribuyen a los fondos mineros. Es decir, que estos grupos ostenten el poder de la tasa de hash no importa porque los mineros individuales se pueden cambiar en cualquier momento a otras redes y, por tanto, llevarse consigo su poder de cómputo a otro lado.

La postura de la comunidad de Ethereum es más experimental y arriesgada frente a la de Bitcoin, lo que ha llevado a desarrollar blockchains fundamentalmente diferentes. Los desarrolladores de Bitcoin están experimentando actualmente con Lightning, una solución de canal de micropagos, mientras que los de Ethereum están probando soluciones más innovadoras como ZK-SNARK para potencialmente resolver transacciones anónimas y privadas; Plasma, una infraestructura más robusta para soportar más información; Sharding, un proyecto en cuanto a los nodos que aún está proceso, y Casper, un protocolo para el proceso de consenso entre la red. Será interesante ver un estudio comparativo sobre la descentralización una vez que Casper pase su prueba de fuego con Ethereum y sea incorporada al 100%.