A la compañía de Jeff Bezos no le ha ido nada mal estos últimos años en la producción de contenido propio, tanto que se ha colado ya varias veces en los Globos de Oro, y ya lleva 3 Oscars para el reparto de una de sus producciones: Manchester by the Sea. Y aunque en este sentido a Amazon no le vaya nada mal, la compañía quiere también dar el salto al gran blockbuster, que es dónde está el negocio del cine y la televisión.

Básicamente, menos drama menor y más superproducción para todos los públicos, aunque la compañía no haya querido expresarlo con esas palabras. Y es que según fuentes de Reuters, la compañía quiere aumentar la inversión en la producción de nuevas películas enfocadas, sobre todo, en gran proyección comercial; blockbusters al uso, que es lo que realmente puede suponer un cambio sin precedentes en términos de audiencia y tracción en el futuro.

Según la agencia de noticias, esto pasaría obligatoriamente por una reducción progresiva del número de películas art-house que compra y produce, sobretodo aquellas que se ha venido trayendo estos años atrás de festivales como Sundance Film Festival, que termina aportando grandes éxitos de la crítica pero bajas cifras en volumen de negocio para Prime, y cambiarlas por grandes producciones que aumenten su tasa de usuarios en el servicio de vídeo.

De hecho, aunque vaya a ser un cambio de paradigma, Amazon ya empezó este proceso hace unos meses. En noviembre del año pasado, la compañía confirmó que había adquirido los derechos para hacer una serie de televisión de El señor de los Anillos, que algunas fuentes cercanas a la compañía cifran en 250 millones de dólares.

Sea como sea, parece que todos, Netflix con Bright incluido, quieren ir a por el blockbuster palomitero, de ese que se habla en todo sitio y que en definitiva, supone la forma más fácil de atraer nuevos espectadores que, además, puedan consumir su contenido menos exitoso.