El número de acusaciones de acosos sexuales en contra del actor Dustin Hoffman ha crecido más rápido de lo esperado desde que comenzaron a surgir hace más de un mes. Cori Thomas, Melissa Ketner y una tercera que prefirió permanecer en el anonimato se suman a la lista de mujeres que han lanzado acusaciones en su contra, siendo estas las más graves hasta ahora. Dos de ellas dijeron a Variety que las tocó inapropiadamente sin su consentimiento y la otra que se expuso desnudo frente a ella cuando era adolescente.

Cori Thomas dice que era compañera de escuela de la hija de Hoffman, Karina, cuando tenía 16 años, en 1980. En una ocasión que los tres pasaron el día juntos en Nueva York, después de comer, el actor sugirió que sus padres pasaran por ella al hotel donde se hospedaba, pues se estaba divorciando de su primera esposa, Anne Byrne. Thomas no recuerda si fue el padre o la hija quien sugirió que debería irse a casa para hacer tarea, pero al final se quedaron solos. Poco después, él se metió a la ducha y, tras unos minutos, salió con una toalla en la cintura, que dejó caer. Era el primer hombre que había visto desnudo en su vida, aseguró, y agregó:

Estaba mortificada. No sabía qué hacer. Y él lo presumió. Él presumió el hecho de que estaba desnudo. Se paró ahí. Se tomó su tiempo.

Eventualmente se puso una bata, se sentó en la cama y le pidió un masaje en los pies. "No sabía qué hacer dada la circunstancia. No sabía que podía decirle que no, así que lo hice. Y él seguía diciéndome, 'estoy desnudo. Quieres ver?'", relató. Ella pretendía no escuchar los comentarios sugestivos que le hacía el actor. Logró escapar cuando pasó a recogerla su madre, a quien no contó lo ocurrido hasta recientemente, pues se sentía humillada. Tampoco le contó a la hija de Hoffman, quien fue su dama de honor cuando se casó.

Por su parte, Melissa Kester dice que conoció al actor durante la producción de la película Ishtar (1987), ya que ella salía con un hombre que trabajaba en la música del filme. Su novio de entonces la invitó al estudio de grabación en Malibú, donde Hoffman estaba haciendo algunos de los soundtracks.

Durante ese viaje, la tercera vez que visitó el estudio, ella estaba en el cuarto de los controles con su novio y un ingeniero mientras el actor estaba en la cabina de grabación, en la que se podía observar a la persona de adentro solo de la cintura para arriba a través de un vidrio.

Hoffman pidió que Melissa entrara a la cabina con él porque estaba aburrido en lo que los otros dos hombres hacían algunos arreglos técnicos musicales. La situación parecía simpática al principio e incluso estaban coqueteando un poco, pues el novio estaba presente. En el momento en que estaban listos para grabar de nuevo, él la sujetó y quedaron de frente con el pretexto de que lo iba a ayudar a cantar mejor. "Me sentí incómoda. Es un poco raro. Me está abrazando mientras canta. Pero, ja, ja, todo es una broma. Mi novio está ahí", contó, y añadió:

Y mientras hacía eso [cantar], literalmente metió sus dedos en mis pantalones. Puso sus dedos dentro de mí. Y lo que más me hizo sentir peor es que no sabía qué hacer. Solo me quedé ahí parada. Simplemente me congelé...

Kester se esforzó para no reaccionar por temor a que su novio o el otro hombre en la sala de control se dieran cuenta de lo que estaba sucediendo. El actor mantuvo sus dedos dentro, calcula, durante unos 15 a 20 segundos, hasta que terminó la grabación y ella se alejó. Él se rió y ella salió corriendo de ahí a llorar al baño, concluyó, y agregó:

Sentí que me había violado. No hubo un aviso. No sabía que él iba a hacer eso.

Tras dejar el estudio, nunca le contó el incidente a su pareja, con quien tuvo una relación de varios años. Hoffman la llamó un par de veces después de lo ocurrido hasta que ella le pidió que dejara de marcarle. En la premiere de Ishtar, asegura, no le dirigió la palabra al actor.

La mujer que prefirió no dar su nombre dijo que a sus 22 años de edad también conoció a Hoffman durante la producción de Ishtar, ya que ella tenía un papel en el que no hablaba durante una escena en un club nocturno en Nueva York. Hoffman se le acercó una vez en el set para invitarla a comer a su vestidor.

Una semana después, la joven estaba en otro trabajo cuando la llamó alguien de la película para decirle que el actor quería ver si podía acudir al set y que incluso podía enviarle un auto para que pasara por ella. Aunque rechazó el ofrecimiento del coche, accedió a acudir al estudio de grabación saliendo de trabajar. Era el último día de la filmación y, tras la última toma, el set se convirtió en una fiesta. Cuando la mujer quiso irse, Hoffman le insistió que se quedara y le dio de beber. Al final de la noche, el actor ofreció llevarla a casa en una camioneta que rentó con conductor para llevar a más personas de la producción. Ambos se sentaron juntos en la parte trasera del vehículo, relató la mujer, y describió:

Había personas a centímetros de nosotros. Y él simplemente tomó su mano y metió sus dedos dentro de mí. No sabía qué hacer. Él me estaba sonriendo. Yo estaba congelada.

No recuerda cuánto tiempo duró el tocamiento indeseado, pero ella asegura que sintió que no había nada que pudiera hacer para detenerlo. "Había gente ahí. ¿Qué iban a pensar de mí, que soy una puta. Si digo algo? ¿Qué diría? Es Dustin Hoffman", explicó sobre cómo se sintió en ese momento. Cuando la camioneta la dejó cerca de su piso, el actor puso 20 dólares en su mano y le dijo que fuera a verlo a San Remo, donde él vivía. Finalmente, ella acudió y tuvieron relaciones sexuales. Sin embargo, la mujer destacó que lo sucedido en la camioneta no fue consensuado.

La primera que denunció públicamente a Hoffman fue la escritora Anna Graham, quien en octubre pasado reveló las proposiciones inadecuadas que le hizo cuando ella tenía 17 años de edad, en 1985. El siguiente mes, la productora Wendy Riss Gatsiounis también lo acusó de acosarla cuando era más joven. Hace una semana, la actriz Kathryn Rossetter lo culpó de violencia física mientras trabajaban juntos en la obra de Broadway Death of a Salesman.

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