En el que será recordado como el año del boom de las criptodivisas, casi a diario ha habido una criptomoneda diferente cuyo precio se dispara. Tal es el caso de Ripple (XRP), que este viernes 29 de diciembre ha alcanzado un nuevo máximo histórico de 1.90 por unidad, de acuerdo con datos de CoinMarketCap. Con esto, es de momento la segunda criptodivisa más grande por capitalización bursátil. El alza se debe a que esta semana, SBI Holdings, una firma financiera en Asia, y SBI Ripple Asia, una empresa conjunta creada por SBI Holdings y Ripple, anunciaron que usarían su red RippleNet.

Considerada la criptomoneda de los bancos, Ripple es un sistema virtual de pagos en tiempo real basado en la tecnología de blockchain que es utilizada por instituciones financieras como una forma más rápida y económica que sus sistemas de respaldo tradicionales, ya que les permite enviar y recibir dinero y liquidar transacciones a una velocidad de entre 5 y 10 segundos (mucho más rápida que Bitcoin). Además, permite la conversión entre distintas divisas y criptomonedas. Esta es la historia de Ripple y cuáles son sus principales diferencias con Bitcoin.

La historia de Ripple

La historia de Ripple antecede al lanzamiento de Bitcoin, y el objetivo de sus creadores también era hacer un sistema financiero descentralizado que ofreciera soberanía financiera a individuos y que otorgara la posibilidad a cualquiera de "ser su propio banco". Fue concebida desde 2004 por Ryan Fugger, quien creó el primer sistema de pago RipplePay. Por su parte, Jed McCaleb comenzó a desarrollar en 2011 un sistema financiero digital en el que las transacciones se verificaran por consenso entre los miembros de la red, en lugar del proceso de minería usado por Bitcoin. En agosto de 2012, Jed McCaleb contrató a Chris Larsen y se acercaron a Ryan Fugger, quien les terminó entregando las riendas del proyecto.

En septiembre de 2012, Larsen y McCaleb cofundaron OpenCoin, la corporación con sede en San Francisco que inició el desarrollo del protocolo de Ripple, así como la red de intercambios. En julio de 2013, McCaleb se separó de la empresa y, el 26 de septiembre de ese mismo año, OpenCoin cambió su nombre a Ripple Labs, Inc.

Ripple tuvo problemas con la ley en 2015, pues fue multada con 700 mil dólares por la Red de Delitos Financieros del Tesoro de los Estados Unidos por infringir la Ley de Secreto Bancario al actuar como una empresa de servicios de dinero sin estar debidamente registrada. En octubre de ese año, la empresa volvió a cambiar de nombre a Ripple, pero fue hasta el 13 de junio de 2016 que obtuvo licencia para operar como una moneda digital por parte del Departamento de Servicios Financieros del estado de Nueva York.

Para septiembre de 2016, Ripple había reunido 55 millones de dólares de sus primeros inversionistas y, desde entonces, se le han unido más participantes dominantes del sistema financiero. Entre ellos se encuentran Accenture Ventures, SCB Digital Ventures, Siam Commercial Bank, Santander, Bank of America/Merrill Lynch, UniCredit, Standard Chartered, Westpac, el Royal Bank of Canada y, más recientemente, BBVA. En noviembre pasado, Ripple se alió con American Express (AMEX) para crear la infraestructura de un sistema de pagos basado en la tecnología de blockchain enfocado a pagos Business to Business (B2B, por sus siglas en inglés).

En qué se diferencia de Bitcoin

En primer lugar, hay tres partes de Ripple: la empresa matriz Ripple Labs dirigida por el CEO Brad Garlinghouse, la red de pago RippleNet que ahora es utilizada por AMEX y el token de liquidación de la red Ripple, el XRP. La red de nodos de Ripple es como la cadena de bloques de Bitcoin, pero no es una cadena de bloques al no tener operaciones mineras y solo transacciones verificadas por varias partes para lograr consenso. Eso significa que no se crearán nuevas monedas de Ripple. De hecho, Ripple Labs posee 60 mil millones de los 100 mil millones de XRP existentes. Por eso el éxito de la red de Ripple no depende del precio de XRP.

Cada nodo de Ripple es en sí mismo como un sistema de cambio local o un PayPal, por lo que puede conectar los sistemas de pago tradicionales y alternativos en una sola red. La diferencia de Ripple con sistemas de pago como PayPal es que es no hay una autoridad central, pues ningún nodo tiene mayor capacidad que el resto. Más bien, opera como un sistema que forma un banco mutualista descentralizado.

Presente y futuro de Ripple

Coinbase, uno de los mercados digitales más grandes, aún no ofrece Ripple. Para comprar XRP, algunas de las opciones son Kraken, Bitstamp, ShapeShift, Bitso o GateHub. Y, aunque XRP es usada por bancos, eso no la exime de ser extremadamente volátil como el resto de las monedas digitales. Ha tenido un gran año puesto que sumó socios de alto perfil como AMEX y, el mes pasado, fue añadida por Bloomberg a sus terminales. No obstante, aunque este viernes XRP alcanzó máximos históricos y ha crecido 40 veces su tamaño a lo largo de este año, nada asegura que mañana no caiga su valor.

Ripple no es un favorito dentro de la comunidad bitcoin, pero sí es uno de los favoritos dentro de la comunidad de inversores. Si RippleNet consigue conformarse como una parte integral de la industria financiera o el protocolo estándar para pagos interbancarios, entonces podría consolidarse y seguir subiendo de precio. No obstante, las probabilidades de su fracaso son muy altas. La principal crítica contra Ripple es que será desbancada a largo plazo por Stellar (XML), una cadena de bloques híbrida de código abierto y que también es usada como un sistema de pagos equitativo para personas y bancos.