La votación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) el pasado 14 de diciembre puso fin a la neutralidad de la red en Estado Unidos, abriendo el camino para que los proveedores de internet pudieran bloquear o ralentizar las páginas web que no fueran acorde con sus intereses comerciales. Desde que se puso en vigor la reforma de la Orden de Internet Abierto de 2015, varios legisladores, compañías y organizaciones por los derechos digitales prometieron luchar contra esta decisión para volver a instaurar la neutralidad de la red.

Casi una semana después de que tuviera lugar la votación, la primera iniciativa en contra del resultado se ha presentado este martes 19 de diciembre, abriendo la veda a las muestras de rechazo por el fin del internet abierto. La republicana Marsha Blackburn, quien preside el Subcomité de Comunicaciones y Tecnología de la Cámara de Representantes, ha dado a conocer la Ley de Preservación de Internet Abierto, un proyecto de ley que restablecería dos de los principios en contra de la neutralidad de la red.

En específico, esta iniciativa política prohibiría que los proveedores de internet como Verizon y Comcast bloquearan o ralentizaran el contenido de las páginas. Esta medida ha sido una de las más criticadas por la opinión pública y las compañías tecnológicas y, de aprobarse el proyecto de Blackburn, se volvería a instaurar uno de los principios más importantes de la neutralidad de la red.

Sin embargo, la primera iniciativa contra la FCC no ha estado exenta de críticas. La Ley de Preservación de Internet Abierto evitaría ciertas prácticas pero permitiría otras como la capacidad de los proveedores de internet para acelerar los sitios web que den dinero a cambio.

Marsha Blackburn prometió una regulación "liviana para que las empresas puedan invertir e innovar" y señaló en Variety que los otros puntos pendientes pueden abordarse más tarde. A pesar de las buenas intenciones, el proyecto de ley ha sido criticado por la Asociación de Internet, que reúne a varias compañías tecnológicas como Amazon, Google y Microsoft. "La propuesta distribuida hoy no cumple con los criterios para las protecciones básicas de neutralidad de red", destacó el presidente de la asociación, Michael Beckerman.

La polémica que ha suscitado el proyecto de ley pone de relieve que no será fácil encontrar una solución para restaurar la neutralidad de la red en Estados Unidos. Por un lado, un grupo de políticos y asociaciones pueden estar a favor de arreglar el problema paso a paso, como propone la Ley de de Preservación de Internet Abierto de Blackburn. Por el contrario, las compañías tecnológicas y otras organizaciones han demostrado que están dispuestos a darlo todo para conseguir que se restaure completamente y sin medias tintas.

La iniciativa de la republicana ha abierto la veda para las futuras medidas que intenten proteger el internet abierto aunque el panorama no parece nada fácil. Después de meses de discusiones por parte de la FCC y de su comisionado ejecutivo, Ajit Pai, volver a contar con el principio de la neutralidad de la red será, ante todo, un proceso lento.