La llegada del invierno en el hemisferio norte tuvo lugar el pasado 21 de diciembre. Tras la celebración de las fiestas de Nochebuena y Navidad, un nuevo temporal conocido como borrasca Bruno azota España a partir de este martes 26, provocando fuertes rachas de viento, cuantiosas precipitaciones, nevadas significativas y marejada.

Tal y como sucedió anteriormente con la borrasca Ana, el fenómeno meteorológico que afectará a la Península Ibérica y a las Islas Baleares contará por segunda vez en la historia con un nombre propio. Sus efectos durante esta semana harán que recordemos la denominación de Bruno a menudo durante los próximos días, por lo que desde Hipertextual hemos preparado una breve guía sobre este ciclón.

¿Qué es la borrasca Bruno?

Bruno es una borrasca profunda, es decir, un fenómeno meteorológico que sucede a latitudes medias (entre 30 y 60º de latitud), caracterizados por ser sistemas de bajas presiones donde el viento gira en sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte. Este tipo de ciclones, según la Agencia Estatal de Meteorología, suelen acarrear vientos fuertes o muy fuertes, entre otros efectos.

¿Dónde se localiza?

La borrasca Bruno se desplaza desde el océano Atlántico con dirección al continente europeo. El comunicado difundido por la AEMET señala que el centro del ciclón se localiza lejos de España; sin embargo, su radio de acción sí afecta a las regiones del Canal de La Mancha, la Península Ibérica y el Mediterráneo occidental.

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Fuente: Pixabay.

¿Cómo nos afectará la borrasca Bruno?

Las estimaciones realizadas hasta la fecha señalan que la borrasca Bruno traerá consigo un temporal de viento que afectará a amplias zonas de la Península Ibérica y Baleares. En el norte y noroeste peninsulares, las rachas de viento podrían alcanzar los 100-110 kilómetros por hora, mientras que la velocidad del viento bajará a los 70-80 km/h en el resto de la Península y en Baleares. La borrasca Bruno causará también un fuerte temporal en el mar, con olas de hasta 6-8 metros y fuerza 7 a 8 del viento en las costas gallegas y del Cantábrico, y de hasta 3-4 metros y vientos con fuerza 7 en las costas de Baleares, Cataluña y sureste de Andalucía.

Además, los meteorólogos creen que el ciclón provocará abundantes precipitaciones, incluyendo tormentas y granizo, principalmente en diversos puntos de Galicia y el Cantábrico. En el norte y noroeste peninsulares, las nevadas también serán significativas. Según las previsiones, la cota de nieve podría bajar hasta los 70-1.000 metros en el norte, los 1.000-1.200 metros en el centro peninsular y los 1.200-1.500 metros en regiones montañosas del sureste.

¿Cuándo empieza y hasta cuándo dura?

Según las previsiones de la AEMET, el temporal comenzará durante la tarde del martes 26 de diciembre. Será entonces cuando la borrasca Bruno empezará a afectar a Galicia, región donde este frente activo dejará precipitaciones que se irán extendiendo hacia el este entre la tarde-noche del martes y la madrugada del miércoles 27, cuando alcanzará toda la Península, con la excepción del extremo sureste. Durante la tarde del miércoles, el temporal se localizará únicamente en el norte y el noroeste peninsulares.

Por otro lado, los fuertes vientos entrarán por el noroeste de la Península a partir del martes 26 de diciembre por la tarde, momento a partir del cual se extenderán hacia el resto de España durante la madrugada del miércoles. Se espera que a partir del jueves 28 de diciembre, los efectos de la borrasca Bruno amainen; sin embargo, la AEMET señala que entrará un nuevo frente atlántico, aunque sus características no serán tan adversas, con la salvedad de nevadas significativas en Pirineos.

¿Por qué se llama así?

La Agencia Estatal de Meteorología (España), MétéoFrance (Francia) e IMPA (Portugal) acordaron utilizar nombres propios para las borrascas profundas "que puedan producir un gran impacto en bienes y personas". El objetivo de las entidades es mejorar la comunicación de las alertas de seguridad, ya que se ha demostrado que la sociedad está más atenta a las recomendaciones de seguridad cuando las amenazas están claramente identificadas y se asocian al nombre del propio ciclón.

No todas las depresiones, sin embargo, recibirán una denominación oficial, sino que se pondrán nombres propios a las borrascas profundas "solo cuando se prevean condiciones que den lugar a la emisión de avisos de viento de nivel naranja o rojo asociados a dicha baja en alguno de los tres países", que en España deberán superar los 90 kilómetros por hora. Ese fue el caso del ciclón Ana hace unas semanas y de Bruno ahora, un listado que sigue con otras denominaciones como Carmen, David, Emma, Felix, Gisele o Hugo.