Belle Gibson tenía el negocio bien montado. Su supuesta cura le granjeó la coartada perfecta para hablar de un método milagroso contra el cáncer. Este consistía en cambios en la alimentación y en el uso de "terapias" alternativas. La publicación de un libro y una App le han proporcionado pingües beneficios. Y las mentiras, una multa por 410.000 dólares que deberá pagar inmediatamente.

El cáncer que nunca existió

Annabelle Natalie "Belle" Gibson es una australiana famosa por su blog, su libro y su aplicación (The Whole Pantry). En sus productos clama por los beneficios de una dieta y estilos de vida sanos. Su historia es ejemplar: a través de estos cambios, Gibson ha conseguido superar varios cánceres, uno de ellos cerebral.

Toda la historia parece un canto a la salud si no fuera por las profusas mentiras que inundan la existencia de esta blogger. Desde hace un tiempo, su vida libertina estaba poniendo en evidencia una realidad muy distinta a la que promulgaba: Belle Gibson no le daba tanto a los hábitos saludables como afirmaba.

Belle Gibson. Fuente: Kidspot

Pero todo estalló cuando en 2016, en una entrevista para Australian Women's Weekly, la autora declaró que en realidad nunca había padecido un cáncer y que lo decía ahora (millones de dólares "después") para ser responsable con sus seguidores, esperando que la gente comprendiese que también es humana.

Rápidamente, la Asociación de Consumidores de Victoria, (CAV, por sus siglas en inglés), comenzó un proceso de denuncia por falsas atribuciones de cura, estafa y declaraciones engañosas. Y es que las mentiras no solo abarcan su supuesta cura de un cáncer que nunca padeció. La podredumbre se encuentra enterrada aún más profundamente en la persona de Belle Gibson.

Estafadora sin escrúpulos

Probablemente, lo más grave y triste de este caso es que Belle Gibson nunca cumplió con sus promesas de ayudar en la lucha contra el cáncer. Es más, a pesar de haber promulgado públicamente la intención de compartir sus beneficios (los obtenidos gracias a su aplicación y libro) con asociaciones y eventos varios, en realidad, no lo hizo.

Según el caso revisado y fallado por la jueza federal Debbie Mortimer, Gibson solo ha donado una cantidad equivalente a 10.800 dólares, que puede parecer mucho, pero que no es ni una décima parte de lo prometido en su publicidad, empleada para captar más clientes. A causa de esto mismo, la jueza la ha condenado a pagar varias sumas en concepto de estafa.

Entre ellas hay una multa de 150.000 dólares por no cumplir con la donación prometida de aportar el 100% de las ganancias de una semana de ventas de su aplicación a la familia de Joshua Schwarz, un chico con un tumor cerebral inoperable. "Gibson comparó expresamente las terribles circunstancias del joven Joshua con las suyas propias", afirmaba, en el auto, la jueza.

"Aseguraba que ella había padecido el mismo tipo de tumor que el chico, una afirmación que es completamente falsa". La condena sobre las falsedades contra la familia de Joshua Schwarz es la más dura, pero no la única. A ella se le suman estafas por faltar a la donación en un evento del Día de la Madre, y a otras fundaciones y empresas dedicadas a la investigación contra el cáncer. En total, la suma asciende a 410.000 dólares.

Pero, además, según afirmaba la acusación, la estafa perpetrada por Gibson no es mero fruto de la casualidad. Según el Consejo contra el Cáncer de Victoria, quien ha asesorado a la CAV, el mensaje enviado y la manera de distribuirlo es fruto de una planificación cuidadosa a lo largo de los años. Una estrategia que buscaba la indefensión de los más vulnerables.

Si todo fuera a la caridad

Uno de los detalles más interesantes del auto es la voluntad de que el dinero aportado por la acusada para pagar la multa vaya, como prometía en un principio, a la caridad. "Si la señora Gibson logra pagar la multa, sería bueno ver el dinero donado a aquellos a quienes se les prometió donaciones", afirmaba, según recoge la prensa.

A pesar de que la CAV había solicitado una retractación pública (y una disculpa) en los medios impresos, la jueza no ha accedido en ese sentido alegando que el mensaje fue transmitido mediante redes sociales. "De hecho, la acusación podría haber pedido que se obligara a la señora Gibson a hacer trabajos sociales que ayudaran a mitigar el impacto de su afirmaciones falsas y su conducta".

"Obsesión inexorable consigo misma"

"Si hay un patrón que se pueda apreciar a partir de su conducta, es su obsesión inexorable consigo misma y lo que mejor sirve a sus intereses". Decía, tajante, la jueza en el auto. Belle Gibson ha hecho todo lo posible por conseguir lo que quería a partir de sus estafas. La propia acusada no ha llegado a asistir al juicio ni a las citas requeridas durante todo el proceso.

"Ha elegido no explicar su conducta. Y ha escogido no disculparse por ello", dijo la jueza Mortimer. Una actitud parecida a la de otras estafas similares. Así, algo similar pudimos ver en el terrible caso de Nadia, cuyos patrones son comparables: afirmaciones sobre una enfermedad ficticia (la del padre de Nadia), promesas de donaciones y una vida libertina y llena de lujos.

Efectivamente, tal y como apuntaba la acusación Belle Gibson, ha sido vista en numerosas ocasiones conduciendo coches de lujo, comiendo en restaurantes caros comida muy alejada de sus recomendaciones, viviendo ostentosas experiencias vacacionales y vistiendo cara ropa de marca. ¿Usó Gibson el dinero prometido a la caridad para pagar sus excesos?

Pero todavía queda un asunto aún más importante que discutir. Y es que a la jueza no se le pidió que hiciera ninguna investigación sobre la "eficacia o no de los tratamientos publicitados por la Sra. Gibson, incluido su supuesto asesoramiento dietético", como determinaba el auto. Y este, probablemente sea un punto crucial.

Gibson recomendaba dejar los tratamientos médicos contra el cáncer en beneficio de supuestas terapias alternativas y una dieta promovida por ella misma. Esto tiene unas implicaciones y un impacto directo en la salud. De hecho, puede considerarse un crimen. Quién sabe si lucha contra las mentiras de esta blogger no ha acabado todavía. Desde luego, el daño que ha causado, se apreciará durante años.