Cuando los escándalos sexuales de Harvey Weinstein salieron a la luz, el actor Ben Affleck publicó en su cuenta de Twitter una carta en la que afirmaba estar sorprendido por el comportamiento del productor. Rose McGowan contestó a la publicación afirmando que el actor mentía y que cuando ella misma fue víctima de los abusos sexuales de Weinstein acudió a Affleck. La respuesta de Twitter fue el bloqueo de la cuenta de McGowan durante 12 horas, un movimiento duramente criticado por los usuarios de la red social, quienes interpretaron la suspensión temporal de la cuenta como una manera de silenciar el escándalo relacionado con el productor e iniciaron el movimiento #WomenBoycottTwitter.

Una de las preguntas que se lanzó en ese momento fue cómo la polémica cuenta de Donald Trump podía seguir estando activa, según las políticas de Twitter, y una publicación como la de McGowan significaba el bloqueo de su cuenta. En su defensa, la compañía afirmó que la actriz había publicado un número de teléfono en uno de sus tweets y que eso viola una de las reglas. En cambio, cuando Donald Trump cometió el mismo error, no se procedió al bloqueo de la cuenta. Jack Dorsey, el CEO de la compañía, reconoció en ese momento que se habían equivocado y afirmó que "necesitamos ser mucho más transparentes en nuestras acciones para generar confianza".

Dentro de este intento por justificar las reglas de seguridad, la red social ha lanzado este viernes 3 de octubre un comunicado con el que pretenden aclarar sus políticas y los factores que tienen en cuenta para bloquear o suspender una cuenta. Las medidas no son nuevas, pero Twitter ha dado más información sobre su modo de aplicación. De esta manera pretenden responder a unas leyes que intentan acabar con los comportamientos abusivos en la plataforma pero que en algunas ocasiones no han acabado de ser lo suficientemente efectivas.

La compañía destacó que van a tener en cuenta el contexto de la publicación cuando se analice un posible comportamiento abusivo. Con esta política pretenden explicar porque la cuenta de Donald Trump no fue bloqueada cuando escribió: "Acabo de oír al Ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte hablar en la ONU. Si hace eco de los pensamientos de Little Rocket Man [refiriéndose a Kim Jong Un], ¡no estará aquí mucho más tiempo!".

Según Twitter, esta publicación tendría un valor periodístico y de interés para la opinión pública, lo que evitó el bloqueo. "El contexto- incluso si el comportamiento es específico, si un informe ha sido presentado y por quién, y si el mismo tweet es de interés periodístico y en interés público legítimo- es crucial cuando se evalúa el comportamiento abusivo y se determinan las acciones apropiadas", afirmó la compañía.

Respecto al contenido con violencia gráfica, el contenido que podría ser bloqueado será todo aquel que muestre el momento exacto de una muerte, escenas de crímenes o accidentes, y daño corporal, tortura, desmembramiento o mutilación.

Las publicaciones calificadas para adultos y que, por lo tanto, violan las normas, serán aquellas que muestren una desnudez total o parcial, como primeros planos de genitales, nalgas o senos, la simulación de un acto sexual o cualquier tipo de relación sexual, ya sea entre humanos, animales o dibujos animados. Las excepciones son aquel contenido considerado "artístico, médico, de salud o educativo".

El aumento masivo de los bots ha provocado que Twitter tenga que actuar, aunque las medidas todavía están lejos de la perfección. En el caso de México, las amenazas a periodistas y a mujeres a través de la red social puso en evidencia una práctica común de este tipo de cuentas. Al ser bloqueada, la misma persona creaba otra nueva para seguir con sus prácticas y así sucesivamente. Por otro lado, los llamados trolls han conseguido hacer temblar a la plataforma en varias ocasiones por sus comentarios racistas o de odio.

Estas prácticas han llegado hasta el mundo de la política, después de que se confirmara que 200 cuentas falsas utilizaron la red social para difundir información durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016.

Twitter ha aclarado cómo funcionan las reglas y ha afirmado que pretende aplicar más para intentar garantizar que la red social sea un espacio seguro, aunque esta podría no ser la solución más efectiva. Twitter cuenta con medidas desde hace mucho tiempo, pero el problema ha sido la aplicación de las mismas. A pesar de que todas se han centrado en acabar con los abusos, muchos acosadores han logrado utilizar estas políticas a su favor en algunos casos, además de que se han llegado a prohibir cuentas que no estaban relacionadas con un práctica ilícita.

El impacto de estas nuevas medidas y cómo lograrán evitar que paguen justos por pecadores será el verdadero reto para la compañía.