En 2022, un nuevo rover debería llegar a Marte como parte de la siguiente misión en la superficie del planeta rojo. Para llegar hasta allí, un novedoso paracaídas supersónico, conocido como ASPIRE (Advanced Supersonic Parachute Inflation Research Experiment), ha sido diseñado con la intención de frenar al vehículo y permitirle descender con suavidad. Y las pruebas han sido todo un éxito. Al menos así se aprecia en el increíble vídeo confeccionado durante las pruebas.

Probando un paracaídas supersónico

Para poder realizar las pruebas, el cohete de la NASA tiene que alcanzar los 5,4 Km/s. Lanzado desde la Wallops Flight Facility, en el NASA Goddard Space Flight Center de Virginia, el Black Brant IX sale disparado hasta llegar a los cincuenta y un kilómetros de altura. Una vez allí, como se puede apreciar en el vídeo, se desprende la carga secundaria, dejando libre la estructura diseñada para probar la eficacia del nuevo paracaídas supersónico.

A casi dos veces la velocidad del sonido y a unos cuarenta y dos kilómetros por encima de la superficie de Virginia, el cohete comienza su prueba y lanza el ASPIRE que salvará al rover de una destrucción segura sobre la superficie marciana. Treinta y cinco minutos después, los restos caen sobre el océano Atlántico, cumpliendo exitosamente con lo que se esperaba.

Construir un paracaídas supersónico no es una tarea fácil. A 5,4 kilómetros por segundo casi cualquier tejido se rompería, dejando la nave en caída libre. Para poder superar este problema, la NASA ha usado una combinación de kevlar, technora y nylon en la confección del ASPIRE, copiando el diseño del Mars Science Laboratory de 2012.

Destino: Marte

El curioso vídeo dejado por la NASA es un preámbulo de lo que veremos en 2020, cuando la agencia lleve a nuestro vecino rojo su nuevo rover. El Mars 2020 será un robot equipado con una nueva colección de subsistemas preparados para recolectar rocas marcianas y muestras de suelo. Además de la recogida y el análisis in situ, el Mars 2020 preparará treinta muestras para su posible retirada posterior.

El Mars 2020 utiliza y mejora algunos sistemas del famoso Curiosity que tanta información nos ha brindado. Como también nos dejó con más dudas que al principio, el nuevo robot tratará de resolver muchas de las incógnitas científicas de los últimos tiempos. Para ello, como decíamos, necesitamos poder llegar a la superficie del planeta rojo sanos y salvos.

Por esa razón, disponer de sistemas de viaje y llegada adecuados es una de las cuestiones más importantes para la NASA y cualquier otra agencia. Entrar en otro planeta no es una cuestión sencilla. Existen muchos factores con los que contar: fricción, gravedad, la densidad de la atmósfera, el ángulo de entrada, el lugar de aterrizaje... Así que la NASA invierte mucho en entender y mejorar las herramientas con las que trabaja explorando el cosmos.

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