El asunto de las loot boxes sigue estándo en boca de todos. Por mucho que EA haya retirado (temporalmente) los micropagos de Star Wars Battlefront II, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Y es que por mucho que las compañías se intenten escudar en que no se trata de juegos de azar, el hecho es que muchas voces apuntan a que se trata de una potencial adición para muchos menores, puesto que la calificación de este tipo de juegos no siempre es +18.

En algunos países de Asia, se ha obligado a este tipo de juegos a que muestren los porcentajes de probabilidad de que lo que toque en cada caja, pero eso no soluciona el problema. Reino Unido está investigando el asunto, aunque todavía no tiene todas las conclusiones para poner en marcha una regulación, pero sí Bélgica, que han sido los más contundentes sobre el asunto.

Y es que tras investigar el asunto, promovido sobre todo por Battlefront II y Overwatch, juego en el que los micropagos son meramente cosméticos, pero que apuntan a una potencial adicción en menores. La cuestión para Bélgica es clara: si se mezcla dinero con posible adicción es juego, se pongan las desarrolladores y distribuidoras como se pongan para la comisión del juego belga es juego, en el sentido de los casinos y las apuestas.

Mezclar juego y dinero, especialmente a una edad temprana, es peligroso para la salud mental del niño" - Ministro de Justicia de Bélgica, Koen Geens.

Por eso el gobierno belga quiere llevar esta cuestión a su máximo exponente: Europa. Y es que la cuestión no son los micropagos, es que los usuarios no saben que están comprando con su dinero, al ser objetos aleatorios. Para Bélgica, lo grave del asunto es que los usuarios puedan encontrarse con objetos de menos valor al dinero invertido, que es lo que suele suceder en los juegos de azar.

Bélgica va llevar esta cuestión a Europa para pedir la prohibición total de este tipo de practicas en territorio comunitario, aunque ya ha avisado: va a llevar tiempo.