Se ha sabido esta misma madrugada. Denise Young Smith, la directiva que en este momento ocupa el cargo de vicepresidenta de diversidad e inclusión de Apple, deja su puesto en diciembre de este mismo año según Techcrunch. Siete meses le ha durado el cargo que, sin embargo, venía respaldado por su posición de jefa de recursos humanos de la tecnológica. Su puesto será ocupado por Christie Smith que, con 17 años de experiencia en otras compañías, viene con altas recomendaciones para ocupar el cargo.

Según ha trascendido, la salida de Young de Apple viene de una decisión propia en un ideal de intentar cambiar la orientación de su carrera. Por este motivo, prácticamente desde verano Apple se encontraba en la búsqueda de su reemplazo.

El paso de Young por el puesto de diversidad ha tenido sus más y sus menos. Durante un evento en Bogotá, la directiva se vio en la obligación de emitir un comunicado por la elección de ciertas palabras controvertidas. Huelga decir que todo esto concurrió en el peor momento para la reputación de las tecnológicas en lo que respecta a diversidad; un efecto contagio por la casuística que el caso de Susan Fowler inició en Uber. En concreto, Smith respondió a una pregunta en la que se le preguntaba sobre si las mujeres negras eran una prioridad en su agenda de inclusión en la industria tecnológica. Un sector de la población aún más relegado que la mujer blanca. Las palabras de la directiva se entendieron en el sentido de que las normas de contratación de Apple se centraban más en la diversidad de conocimiento que en la diversidad racial; lo que curiosamente coincide en hombres blancos de ojos azules. En el comunicado de disculpa, Young quiso dejar claro que "la diversidad incluye a las mujeres, las personas de color, las personas LGBTQ y todas las minorías subrepresentadas es la base de nuestro trabajo para crear un entorno que sea inclusivo para todos".

Pese a todo, y sus disculpas, su paso por la gerencia de diversidad de Apple tampoco ha cambiado el curso de los acontecimientos. El único, y último, informe de Young sobre el estado de la cuestión dejaba datos complicados. Desde julio de este año, Apple es femenina en un 32% a nivel global, estando el 71% de los puestos directivos ocupados por hombres. En Estados Unidos, el 54% son blancos, 21% asiático, 13% hispanos y 9% negros; de estos últimos, sólo el 3% del total ocupan puestos directivos. Es decir, la marcha de Young sólo hará descender esta cifra.

La realidad es que Apple está en la línea de las cifras que dominan el mundo tecnológico de Silicon Valley en el que el machismo es una constante y las decisiones del nuevo Presidente Donald Trump no ayudan a una mejora de la diversidad.

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