Llamada "la Citizen Kane de las malas películas", The Room se ha convertido en un moderno clásico de culto por ser la "peor película jamás hecha". Su fama ha sido tal que hace muy poco se estrenó The Disaster Artist, dirigida y protagonizada por James Franco, en donde se cuenta la historia de esta peculiar película y su inigualable creador, Tommy Wiseau.

The Room fue estrenada en 2003. Cinta que Tommy Wiseau dirigió, produjo, escribió y protagonizó. El filme no contó con apoyo de ningún estudio y fue Wiseau quien pagó tanto la producción como la promoción de la misma. Se dice que gastó alrededor de 6 millones de dólares en esto. Sin que se sepa muy bien de dónde obtuvo estos recursos y levante por ello un montón de historias alrededor de él.

La historia de The Room va de un chico llamado Johnny (papel realizado por Wiseau) su amigo Mark y su futura esposa, Lisa; papeles interpretados por Greg Sestero y Juliette Danielle, respectivamente. Estos tres personajes forman un triángulo amoroso que se ve complicado por unos y otros. Además otros extraños personajes participan y todo aquello va de un ton ni son que de tan malo, gusta.

Wiseau promocionó esta cinta como un título de humor negro, de ese humor corrosivo que cuenta con una gran cantidad de público, sin embargo, la crítica ha dicho que se trata de un drama pobre sin ninguna pista sobre cómo se confecciona una historia.

El desastre de The Room no queda ahí, pues conjunta toda la clase de cosas que NO se deben hacer en una película: no hay secuencia de tomas, ni de la historia; un personaje es reemplazado por otro actor sin más, algunas escenas no tienen explicación y todo parece como una secuencia de sinsentidos que resulta fascinante.

Otras historias cuentan que la confección de esta cinta fue un desastre desde siempre. Que Wiseau está lejos de ser un genio del humor negro y sólo un mal artista con suerte pues no tenía idea de lo que hacía y que grabar fue todo un suplicio para los implicados. Algunas versiones cuentan que Wiseau corría actores y personas del staff a capricho; que les pedía escenas de desnudos sin sentido y que, incluso, incomodó tanto a su coprotagonista en una escena de sexo que esta no quiso repetir la toma.

Wiseau, además de confeccionar y financiar su película también la inscribió para ser considerada para competir por el Oscar. La realidad es que no se sabe mucho sobre las intenciones de este artista, si se trata de una persona que no tiene pista de la vida o si se está mofando de todos y de todo.

Cuando terminó su cinta, Wiseau pagó dos cines independientes para proyectarla; además, pagó por un espectacular 5 mil dólares al mes para promocionarla. Cosa curiosa de este espectacular es el teléfono que aparece en ella; con el estreno de la película de James Franco, un entusiasta marcó el número que aparece en el espectacular y recibió una sorpresa: la línea está activa y sigue promocionando la obra maestra de Wiseau.

"Que hablen mal de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen". Esta frase del gran Oscar Wilde puede ejemplificar lo que sucedió a The Room. Apesar de su aparatoso fracaso, o tal vez por este, su fama creció en distintas esferas: artistas de Hollywood y otras celebridades del medio. Como quiera que sea The Room es todo un fenómeno y parece que su éxito seguirá creciendo.

Aunque estamos lejos de dilucidar la naturaleza del éxito de esta cinta, lo que podemos hacer es amarla u odiarla, o bien, amarla por odiarla. Como quiera que sea si de algo estamos convencidos es que "The Room" no deja indiferente a su público.