Desde que fuera enviado el primer mensaje de computadora a computadora en 1969, es decir aquel mensaje que transmitió la UCLA al Instituto de Investigación de Standford de San Francisco (SRI) a través de la red precusora del Internet: ARPANET, las cosas han cambiado radicalmente y con ello la comunicación, la cultura y la vida en sí misma.

La vida antes de WhatsApp ahora nos puede resultar bastante peculiar, mucho más a los que crecieron en la era del internet. Para los que han visto y vivido la evolución de la red y las comunicaciones, estos cambios resultan vertiginosos y sorprendentes.

En 1996 un grupo de jóvenes israelíes conformado por Arik Vardi, Yair Goldfinger, Sefi Vigiser y Amnon Amir, fundaron Mirabilis. Dos meses de trabajo les tomó crear ICQ (Las siglas de ICQ significan "I seek you", te busco, en español), la plataforma de mensajería que revolucionaría la forma de comunicarse a través de internet y que sería ampliamente popular en la última mitad de los años noventa y en adelante.

Eso sí, aunque ICQ estaba lista no tenía fondos, pero Yossi Vardi (padre de Arik) decidió invertir en ella. No sería la primera vez que respaldaría proyectos y, con el tiempo, se convertiría en un inversor destacado. Entre las compañías y startups que ha financiado están Answers.com, Gteko (que fue vendida más tarde a Microsoft), Foxytunes (vendida a Yahoo), entre muchas otras.

Pioneros de la mensajería instantánea

Si bien ICQ fue la plataforma que popularizaría los chats y se convirtió en el primer cliente de mensajería como tal, los chats en tiempo real ya existían. En un principio hablábamos del mensaje entre la UCLA y el SRI en la era del ARPANET, de ahí en adelante ingenieros y programadores desarrollarían y ampliarían los alcances de comunicación entre equipos y servidores. Está el caso de "Talk, un sistema desarrollado en 1983 por Mark Kenks, que permitió la comunicación entre los estudiantes del Washington High School y, más tarde, otras redes universitarias y de compañías lo utilizarían.

En los primeros años de la década de los ochenta saldría a la venta un equipo que revolucionaría la historia de la computación: la Commodore 64. Luego de su lanzamiento en 1982, sus ventas que alcanzaron los 30 millones de unidades, todo un hito en esos primeros años de las PC. Entre los muchos softwares que podían utilizar los flamantes usuarios de las Commodore 64 estaba el Quantum Link o Q-Link, un sistema que permitía entre muchas otras cosas enviar mensajes online entre sus usuarios. El nombre de Q-Link sería cambiado en 1991 por el de America Online (AOL).

Luego de estos pioneros con servicios muy focalizados o cerrados, llegaría IRC. Este protocolo fue creado por Jarkko Oikarinen en agosto de 1988 y alcanzó a reunir millones de personas conectadas al mismo tiempo, algo sin precedentes. En los noventa muchos servidores utilizaban este protocolo, cada servidor tenía infinidad de canales y cada canal, a su vez, un montón de usuarios. Las posibilidades de conocer gente con intereses comunes y discutir los más variados temas estuvieron al alcance.

La carrera de la MI

IRC vería el ocaso de su época dorada con el lanzamiento de ICQ. Y es que las cosas cambiaron radicalmente y la carrera de la mensajería instantánea ya no se detendría jamás. El crecimiento de ICQ fue exponencial desde su lanzamiento, tanto, que ya para 1998, la compañía fue adquirida por AOL por 287 millones de dólares (430 millones actuales aproximadamente). En su pico más alto de popularidad ICQ alcanzó los 100 millones de cuentas registradas.

AOL, por su parte, en 1997 lanzó AIM (AOL Instant Messenger), mensajero que inicialmente estaba integrado en el AOL Desktop y más tarde como aplicación independiente. La expansión de las computadoras personales y el uso del internet fueron factores fundamentales para el crecimiento acelerado de usuarios de los mensajeros y de muchos otros servicios. AOL tenía una presencia dominante en muchos frentes a finales de los años noventa, en este caso con AIM y la adquisición de ICQ, incluso siguió dominando durante la primera década del siglo XXI.

En 1998 fue lanzado Yahoo! Pager (más tarde llamado Yahoo! Messenger) y en 1999 MSN Messenger, servicio que ligaría el servicio de email y mensajería. Hasta entonces el registro de cuentas, como en el caso de ICQ, se hacía a través de un ID numérico que sería casi como una segunda identidad para los usuarios. Con el aumento de usuarios de ICQ los ID tuvieron más y más dígitos, curiosamente los ID cortos son puestos a la venta, entre menos dígitos, más caros se cotizan.

El éxito de ICQ, por el que muchas personas recuerden esas primeras épocas de mensajería instantánea, tuvo varios factores: se descargaba de forma gratuita y de forma independiente de otras plataformas; fue concebida como un servicio de mensajería como tal, por tanto, tenía toda una serie de características irresistibles: un perfil que se podía personalizar, sonidos, status de conexión, emoticonos, transferencia de contactos y archivos, envío de SMS, ecards (!) juegos, chats grupales.

¿Quién podría olvidar estos sonidos?

Ya vimos que la popularidad de ICQ subió como la espuma en pocos años y en sí mismo el uso de servicios de mensajería. Ya en 2003 sería lanzado Skype y en 2005 Google lanzaba su Google Talk. Puede decirse que comenzaría entonces el declive de los mensajeros que dominaron una década. MSN Messenger cambiaría de nombre en 2006 y seguiría dominando el mercado junto a Skype... hasta el lanzamiento en 2009 de WhatsApp.

AOL vendió ICQ a Digital Sky Technologies en 2010. Fue vendida por 187.5 millones de dólares (212 millones con el ajuste de inflación), una suma mucho menor de lo que pagó por ella en 1998. Esta compra fue criticada porque presuntamente comprometía la seguridad de los usuarios debido a que Digital Sky Technologies (ahora conocida como Mail.ru) es una compañía rusa. De hecho en Rusia y Europa del este ICQ sigue siendo un servicio popular, mucho más que en países occidentales.

Actualmente ICQ sigue activo. Ha extendido sus servicios, como cliente de escritorio, en web y como aplicación para smartphones. Sin duda ningún otro cliente está cerca de los números de WhatsApp (a pesar de haber otros mucho más eficientes y bonitos) pero para los usuarios de ICQ en los años noventa esta fue la época dorada de la capacidad de asombro de todo lo que se podía hacer con y en el internet, es decir, una época inolvidable.