A menos en el futuro. Ese es el horizonte que predican investigadores de la Universidad de Sussex que, combinando grafeno y plata, prometen generar cristales para las pantallas de nuestros móviles de una forma más económica, más fuerte y más sostenible que cualquier pantalla actual en el mercado, lo que virtualmente convertiría a estos cristales en irrompibles para los accidentes más habituales que se suelen tener los smartphones.

De momento es solo un experimento, pero ya es especialmente prometedor: han descubierto que una película recubierta con pequeños nanocables de plata supera el rendimiento de la película ITO (lo que usa en las pantallas móviles actuales) en términos de conductividad, junto con otros beneficios como un bajo consumo de energía, baja temperatura de funcionamiento y durabilidad, haciendo además que sea fácilmente compatible con los dispositivos existentes.

No obstante, la plata también es un metal caro y escaso, por lo que si bien es una mejora de los estándares actuales, no es la opción ideal para el futuro al encarecer la fabricación de estas pantallas. Y aquí es donde entra el grafeno: al combinar nanopartículas de plata con grafeno, los investigadores de la Universidad de Sussex pudieron crear una película que excede en rendimiento a las tecnologías existentes, pero a una fracción del costo por pantalla.

Lo interesante es que este tipo de películas de grafeno y plata pueden ser incorporadas a la pantallas actuales, teniendo en cuenta que el grafeno también aumenta la conductividad, lo que significa que los dispositivos podrían ser más sensibles al tacto y usar a la vez menos energía, ser más resistentes y más baratos que los actuales. El futuro, parece prometedor.