El virtual mundo de YouTube se ha despertado hoy con una noticia que ha sacudido los cimientos de la plataforma y las vidas de aquellos fans y detractores que llevan meses –o años– siguiendo a través de las redes la vida de una de las personas más polémicas del momento. Estamos hablando, naturalmente, de DalasReview, un youtuber que no ha dejado de causar revuelo de tanto en cuando durante el pasado lustro, más o menos.

La estrella de YouTube España, una de las personas que se pueden clasificar entre las más influyentes del servicio en nuestro país por número de reproducciones y de suscriptores, lleva viviendo montado en la polémica desde que la mente alcanza a recordar, siendo esta uno de los pilares de su existencia en dicha plataforma. Hoy, sin embargo, se ha ido un paso más allá y YouTube ha decidido cerrar su canal, desatando una euforia traducida en cientos de tuits que no han dejado de sucederse durante horas.

La alegría ha sido momentánea, eso sí, pues el servicio de vídeos no ha tardado en activar de nuevo la cuenta. Pero ¿a qué viene este odio hacia Daniel, alias DalasReview? ¿Por qué la gente celebra la caída de una persona con millones de suscriptores? ¿Qué es exactamente lo que provoca que su nombre sea recurrente cada cierto tiempo en lo que ya ha pasado a conocerse como el salseo youtuber?

DalasReview, el rey de la polémica

A pesar de que Dalas lleva años en YouTube y ha creado contenido de todo tipo, desde challenges hasta gameplays, lo más probable es que las únicas veces que hayas oído hablar de él haya sido por los constantes ataques tanto por su parte a otras personas del mundo de YouTube como de estas hacia él, aunque no solo se ha limitado a este panorama. También, como cuenta otro de los youtubers referentes en el escenario nacional, ha llevado a cabo acciones contra personas que nada tenían que ver con la plataforma, en su mayoría anteriores parejas.

A lo largo de los últimos años, las personas que han sido protagonistas en los vídeos de Dalas con ánimo ofensivo o destructivo han sido muchas, conforme unas entraban y otras salían de su vida. Si bien es cierto que sus antiguas novias o personas con una relación cercana siempre parecen haberse llevado la peor parte, los ataques puntuales a otros youtubers con millones de suscriptores también han surtido efecto, ayudando a amplificar una repercusión que a día de hoy se encuentra en su máximo exponente. Solo hay que contemplar –no sin cierto estupor– los casi 7 millones de visionados que tiene el último vídeo de Wismichu, el cual ha conseguido encender la chispa una vez más.

Para concretar un poco en la persona de Dalas, es necesario atender a algunas de las acusaciones más recurrentes que se han vertido contra él, haciendo estas referencia a una personalidad manipuladora, acosadora y vil hasta el punto de maltratar a su mascota con el único objetivo de hacer daño a una de sus exnovias, un caso que se terminó llevando a juicio por parte de la que fue su pareja. Además de eso, también ha sido acusado de divulgar mentiras e infamias de manera constante a través sus vídeos con un victimismo inusual en un adulto.

Todo ello ha delineado a un personaje condenado a diario tanto por otros compañeros de profesión como por miles de personas anónimas que siguen las andanzas de unos y de otros. Así, después de muchos años, parecen quedar ya descubiertas las técnicas y prácticas habituales por parte de esta persona. Con el tuit que se encuentra sobre estas líneas predecía Jordi Wild, otro conocido youtuber, la respuesta que Dalas daría más tarde. Como veremos después, no andaba desencaminado.

"Esta cuenta se ha cancelado por infringir las Normas de la Comunidad de YouTube"

Este es el mensaje que se podía leer hace unas horas al intentar acceder al canal de Dalas, suspendido por primera vez por razones que no han trascendido pero que nos podemos imaginar. Si bien las tensiones con su persona vienen de lejos, como ya se ha mencionado, los periodos más convulsos han tenido lugar durante los últimos meses.

A raíz de un vídeo subido por Miare, anterior pareja de Dalas, el pasado mes de julio acusando al que una vez fuera su novio de un compendio de acciones centradas, principalmente, en el maltrato animal y la mascota que compartían cuando vivían juntos, el rechazo hacia él ha aumentado de manera considerable.

El vídeo de Miare provocó que otras chicas con las que había tenido alguna relación destaparan casos de acoso que habían sufrido con Dalas durante los pasados años, perfilando aún más esa figura manipuladora y posesiva con la que se refieren a él. Dalas, por su parte, respondió a las acusaciones, como viene siendo habitual, para contar "la verdad", una carta que solo parece poseer él en lo que muchas veces ha calificado como una "caza de brujas" hacia su persona por ser quien es.

La gota que ha colmado el vaso y que ha vuelto a avivar las llamas ha sido el citado vídeo de Wismichu, subido el pasado miércoles día 4 de octubre. En él, su autor repasa durante los 28 minutos de duración que tiene este todos los casos polémicos en los que Dalas se ha visto implicado a lo largo de los últimos años, desmontando cada uno de ellos y ofreciendo pruebas que sirven, una vez más, para contrastar datos con otras versiones que circulan por internet. No hay que realizar un excesivo acto de fe para comprender que algo no huele demasiado bien en todo esto.

La consecuencia directa del vídeo de Wismichu, sumado a todo lo anterior, ha sido la pérdida escalada de decenas de miles de suscriptores en el canal de Dalas, algo que ha llevado al mismo a ocultar el número de suscriptores con los que cuenta en la actualidad. Al mismo tiempo, parece plausible imaginar una lluvia de reportes por parte de miles de personas, los cuales han dado como resultado la suspensión del canal por parte de la plataforma, algo usual en estos casos.

Esta mañana, el protagonista de la historia afirmaba en un tuit que la razón de la supresión temporal es otro vídeo que nada tiene que ver con el tema. Demasiadas casualidades.

https://twitter.com/DalasReview/status/916232977906110469

YouTube, todo mal

Dalas, por su parte, parece sentirse muy cómodo viviendo en esta situación. A pesar de los vídeos que ha hecho manifestando el acoso al que es sometido, a la citada "cacería" contra él, la realidad es que desde su perfil aprovecha no solo para incitar a la polémica, sino para potenciarla cuando hay ocasión. ¿Por qué? Muy fácil: porque los beneficios que esto produce son demasiado llamativos para no hacerlo.

DalasReview | YouTube

De la misma manera que ocurre con los programas televisivos de cotilleos, crear una historia de acusaciones cruzadas garantiza visitas en una plataforma que cuenta con más y más usuarios a cada día que pasa. Solo un día después de subir su vídeo respondiendo a las acusaciones de Wismichu, este ya cuenta con casi 4 millones de reproducciones. Vídeo que, por cierto, cuenta con 11 anuncios insertados a lo largo de sus 27 minutos de duración, más de los que se aventuraba a adivinar Wild.

Por su parte, la respuesta de YouTube no solo llega tarde, sino que parece haber llegado sin consecuencias. Ante una persona que lleva promoviendo el odio durante años, teniendo comportamientos claramente irrespetuosos con otras personas de la comunidad y, en definitiva, generando contenido que no aporta nada positivo al usuario que lo ve (en buena parte, menores de edad) las medidas deberían haberse tomado con mucha, mucha mayor anterioridad y hacerse notorias.

En cambio, la plataforma propiedad de Google, además de mostrar una pasividad extrema, comulga con este tipo de contenido y lo promueve en los vídeos más destacados y que son tendencia (el de Wismichu ocupa la primera posición en el momento de escribir este artículo y el de Dalas, la segunda), dando impulso y permitiendo hacer dinero con una bola de nieve que cuyas dimensiones comienzan a ser ingentes.