Los perros de rescate han sido los héroes después del terremoto de magnitud 7.1. que ha provocado el derrumbe de muchos edificios en la Ciudad de México, Puebla y Morelos, además de numerosas víctimas mortales. Frida ha sido un sinónimo de esperanza desde que empezaron las labores de rescate y, gracias a la ayuda de los otros perros se ha conseguido identificar a personas bajo los escombros y salvar sus vidas. Max no es un perro de rescate, pero la noche de este pasado jueves ha demostrado tener la misma valentía y fuerza.

Frida y el trabajo de los perros de rescate en terremotos

El pasado 19 de septiembre, Max estaba en el segundo piso de un edifico en la colonia Del Valle de la capital mexicana cuando el movimiento telúrico provocó el derrumbe del inmueble. Durante esos nueve días, el perro estaba atrapado bajo los escombros, sin comida y sin poder beber nada más que el agua que caía de la lluvia.

Casi diez días después del sismo, el perro de raza maltés de tres años de edad ha sido rescatado por la Marina Armada mexicana y los voluntarios que siguen trabajando para sacar los escombros y salvar a todos los personas atrapadas. Max ya se encuentra con su dueña, Brenda Méndez.

Desde la clínica veterinaria en la que atendieron a Max afirmaron que el maltés se encuentra "súper sano y feliz", y confirmaron que la lluvia le salvó de la deshidratación.

Max ha sido uno de los perros rescatados y también una manera de preservar la esperanza de encontrar supervivientes. Diez después del terremoto, todavía hay personas atrapadas en edificios colapsados, como el inmueble de Álvaro Obregón 286. Si la Marina ha encontrado a Max con vida, también podrían encontrar a perros o personas tan valientes y fuertes como el maltés.

El rescate de un labrador fue uno de los momentos más emotivos el día del sismo, cuando la Marina Armada sacó de entre los escombros a una perrita entre los gritos y aplausos de la gente.

Las redes sociales han sido una herramienta clave para difundir imágenes e información sobre perros perdidos o rescatados tras el terremoto. La tuitera @AniaJinx se centró en este gran trabajo tras el sismo y pidió a los usuarios de la red social que difundieran los datos sobre los perros heridos o sin dueño.

A pesar de las historias de esperanza protagonizadas por perros como Max, el terremoto también ha dejado casos desoladores como el de Jacinto, un perro que perdió a su dueño de 97 años de edad tras el temblor. En el municipio de Atzitzihuacán, el edificio en el que se encontraba el dueño se derrumbó, y el perro no se ha movido del lugar desde entonces. Los vecinos del lugar han explicado que Jacinto lleva desde hace días en el mismo lugar en el que se encontraba su antigua casa, y donde su dueño perdió la vida.

La historia ha sido comparada con la del famoso Hachiko, el perro de raza akita conocido por la lealtad a su amo y que tiene una estatua en Japón.

Frida se ha convertido en la perra de rescate más famosa y que representa a todos los canes entrenados para este cometido junto con los entrenadores y brigadas de rescate. Por su parte, Max será recordado por su espíritu de supervivencia y su fuerza al conseguir mantenerse con vida después de 9 días bajo los escombros. Los perros son la mejor forma para preservar la esperanza en México tras la catástrofe del 19 de septiembre y la mejor manera de demostrar que no todo está perdido y que todavía pueden haber supervivientes.

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