Vladimir Putin, actual presidente de la Federación Rusa, ha hecho unas declaraciones a unos estudiantes en las que ha sentenciado: "el país que lidere la inteligencia artificial será el que lidere el mundo", tal y como recoge Russia Today.

Putin parece apasionado por la inteligencia artificial, y afirma que "es el futuro, no sólo para Rusia, sino para toda la humanidad". Se muestra ambicioso y a la vez cauto declarando que "llega con oportunidades colosales, pero también junto a amenazas difíciles de predecir".

Profundizando, Putin matizó que "no le gustaría que nadie monopolizara el campo. Si nosotros llegamos a ser líderes, compartiremos el conocimiento tal y como hacemos a día de hoy con nuestras tecnologías nucleares". En un momento en el que la geopolítica atraviesa una situación tan complicada, cuesta creer las palabras del presidente ruso, pues todos sus movimientos frente a sus grandes rivales en el mundo se están basando en la pugna.

Además, estas declaraciones no llegan en un momento cualquiera, pues desde hace meses, mentes de la industria tecnológica tan importantes como Mark Zuckerberg y Elon Musk se encuentran inmersos en un debate sobre el control de la inteligencia artificial y sus posibles implicaciones futuras. Zuckerberg defiende que no supone un problema, mientras que el CEO de SpaceX y Tesla, que tiene un perfil más futurista, sorprendió a todos afirmando que las máquinas pueden llegar a controlarnos.

Desde ese punto de vista, Musk ha respondido a Putin afirmando que "en su opinión, la competición por la superioridad a escala nacional probablemente sea la causa de la Tercera Guerra Mundial. China, Rusia, y pronto todos los países fuertes en informática".

En respuestas a algunos comentarios, Musk aclara que "si bien podría no ser iniciada por los gobiernos, sí por uno de los responsables de la inteligencia artificial, si decide que un ataque preventivo es el camino más probable a la victoria".

Si reflexionamos sobre esto a día de hoy, cuesta pensar en una inteligencia con un nivel de poder similar al descrito por los dos actores implicados. Sin embargo, ambos coinciden: la inteligencia artificial será el mayor arma del futuro. Un futuro que podría estar muy lejos, pero que con la inversión y el desarrollo adecuado llegará. Es por ello que Musk y un grupo de 116 expertos en la materia han pedido a la ONU que regule con urgencia las armas autónomas.