Hacer ejercicio es una de las actividades que, definitivamente, se ha visto afectada en gran medida por la masificación de los productos tecnológicos. De un tiempo a esta parte, el mercado de dispositivos enfocados al deporte ha aumentado su número de ventas y de oferta al compás de nuevos fabricantes que llegaban para ofrecer cada uno de ellos su particular visión de lo que debería ser el accesorio ideal para acompañarnos en el día a día.

A día de hoy, tanto las pulseras cuantificadoras (destinadas completamente al seguimiento físico) como los smartwatches (muchos de ellos con una clara vertiente hacia el actividades deportivas) son un elemento común para muchos a la hora de ir al gimnasio, realizar una ruta en bici o salir a correr. Estos elementos no solo permiten llevar un mayor control de qué y cómo se realiza, sino que también cuentan con un componente motivador para fijar nuevas metas e intentar conseguirlas en un periodo concreto de una manera simple y atractiva.

Pero la variedad de dispositivos y marcas que hay actualmente sobre la mesa es tanta, que elegir un producto concreto que encaje con lo que se busca es de todo menos sencillo. Para que la tarea sea menos ardua, estas son nuestras recomendaciones.

Apple Watch

En una lista de wearables destinados a la actividad física, resulta necesario incluir al reloj de Apple. Aunque no es una pulsera cuantificadora ni está concebido únicamente para monitorizar entrenamientos o la calidad del sueño, el enfoque que se le ha dado desde la compañía desde un primer momento hacia estas funciones es notable. Con la última versión del dispositivo, la Series 2, Apple aúna todo lo bueno de las pulseras cuantificadoras con las características propias de un smartwatch.

Además de ofrecer un extenso seguimiento de la actividad deportiva, cuenta con el atractivo de poder realizarlo mediante la propia aplicación de Salud de Apple como de cualquier otra que lo soporte. Conjuntado con la resistencia al agua de 50 metros de profundidad y la posibilidad de contar con todo tipo de notificaciones, control de música y un largo etcétera, es un complemento ideal si tu teléfono móvil es un iPhone. 439 €.

TomTom Spark 3

TomTom es otra que, de la misma manera que ocurre con Garmin, tiene su objetivo puesto en el sector más especializado del mercado que unas características específicas y que no se conforma con un seguimiento de la actividad a secas. Con el Spark 3 la propuesta es muy clara: ofrecer a cada tipo de usuario lo que necesita, ni más ni menos.

Es por eso que cuenta con una edición básica, otra donde el cardio toma el protagonismo y otra que mejora a esta última añadiendo además la posibilidad de escuchar música sin necesidad de tener cerca el teléfono. Es esa la que hemos seleccionado pues, junto con el pulsómetro, el GPS integrado y la herramienta para establecer rutas, se posiciona como uno de los productos más completos de la lista. Si te sobran cualquiera de las funciones referente al cardio o a la música, el modelo básico sigue siendo una alternativa a tener en cuenta. 224 €.

Garmin Vivoactive HR

Los más deportistas conocerán, en su mayoría, a la marca Garmin. Desde hace unos años lleva ofreciendo dispositivos muy enfocados hacia un sector un poco más exigente en cuanto a monitorización deportiva se refiere, con unos resultados que se encuentran compactados en la actualidad en el Vivoactive HR. El soporte nativo de la pulsera ofrece la posibilidad de llevar el control de ciclismo, carreras, golf, natación, padre surf y esquí.

La batería ronda los 5 días de autonomía y cuenta con resistencia al agua, por supuesto. Su característica más atractiva son el medidor de frecuencia cardíaca y el GPS integrado -de la misma manera que ocurre en el modelo de TomTom-, el cual da al usuario la posibilidad de dejar el teléfono en casa y llevar todo el control de lo que se esté realizando directamente desde el dispositivo. 190 €.

Samsung Gear Fit 2

Si bien es cierto que Samsung no ha contado con especial acierto en el terreno de los relojes inteligentes, en lo que a pulseras cuantificadoras se refiere sí ha lanzado algunos productos que merece la pena tener en cuenta, especialmente si soportan iOS y Android, como es el caso.

A través de una vibrante pantalla AMOLED rara de ver en estos dispositivos, Samsung ofrece una interesante experiencia a la hora de llevar el control de la actividad física. Entre sus características destacan el sistema operativo propietario de la compañía Tizen, su resistencia al agua y la medición de ritmo cardíaco. La duración de la batería es de tres días, aproximadamente. 144 €.

Fitbit Charge 2

Quizá uno de los modelos más completas de esta lista para una amplia mayoría de público. Fitbit ofrece con su Charge 2 un dispositivo casi libre de compromisos para los que busquen medir su actividad física en una amplia variedad de situaciones o controlar la frecuencia cardíaca. Junto al smartphone, puede realizar un seguimiento mediante GPS bastante preciso y mostrar diferentes notificaciones al tiempo que son recibidas.

Como punto negativo que uno sí podría esperar encontrar en un dispositivo de estas características está la no resistencia a inmersiones. Sí aguanta salpicaduras y contactos ligeros con el agua, pero es todo. Su batería ronda los seis días de uso intensivo y las pulseras, como no podía ser de otra manera, son intercambiables. 125 €.

Nokia Steel

La elección de los más tradicionales. Mientras que la mayoría de pulseras de seguimiento ofrecen un diseño marcadamente deportivo, tanto por el aspecto como por los materiales, el Nokia Steel (previamente Withings) es lo totalmente opuesto. De hecho, cualquiera que lo vea pensará en un primer momento que es un reloj normal y corriente, sin nada oculto en su interior.

La realidad es que, mientas que el aspecto y los materiales exteriores son los de un reloj tradicional, este recopila en todo momento información de actividad y sueño que podrá visualizarse posteriormente en la aplicación dedicada. Incluye también una opción de alarma silenciosa mediante vibración. 103 €.

Moov Now

La pulsera Moov Now es una de las que entran perfectamente en la categoría que hace referencia a que menos es más. Con un diseño sin florituras, ofrece algo que no muchos se atreven a hacer en la actualidad: un dispositivo sin pantalla. La aplicación a través de la cual ver reflejados los datos recogidos por el dispositivo viene también con una serie de rutinas y ejercicios, lo cual será de agradecer para aquellos que quieran innovar en sus actividades y quieran hacerlo de la manera más fácil posible.

Es resistente al agua, compatible con iOS y Android y la autonomía puede llegar a durar seis meses. No cuentan con medidor de frecuencia cardíaca ni GPS integrado, pero en su conjunto es más que suficiente para aquellos que no necesiten un desglose extendido de datos complejos. Las pulseras son intercambiables. 59 €.

Xiaomi Mi Band 2

La reina de las pulseras cuantificadoras en nuestros días. Sus funcionalidades y, especialmente, su precio, han hecho de la Mi Band 2 de Xiaomi uno de los productos estrella cuando se trata de iniciarse en el seguimiento de la actividad física mediante estos dispositivos.

Además de poder realizar el seguimiento a la actividad física, en ella se pueden encontrar características como la monitorización de sueño o la posibilidad de medir la frecuencia cardíaca. Como añadido, una pantalla de reducidas dimensiones pero que muestra los diferentes datos recogidos mientras hace las veces de reloj. Todo ello redondeando con una autonomía que dura cerca de 20 días. 29 €.