Los expertos alertaron sobre las terribles consecuencias que traería consigo Irma y, por desgracia, las expectativas se cumplieron. El paso del huracán de categoría 5, calificado como "potencialmente catastrófico", ha devastado islas del Caribe como Barbuda, San Martín y San Bartolomé. Allí la tormenta tropical ha provocado al menos una decena de muertos y numerosos daños materiales provocados por el mayor huracán jamás registrado en el océano Atlántico.

El huracán Irma también rozó el norte de Puerto Rico dejando a su paso vientos sostenidos de más de 295 kilómetros por hora e intensas lluvias. Casi un millón de puertorriqueños se han quedado sin electricidad y cerca de 3.000 personas han sido evacuadas a albergues de la isla, según informa el diario El País. Su trayectoria sigue siendo monitorizada desde la Estación Espacial Internacional y diferentes satélites, con el fin de trazar su recorrido y mejorar la prevención.

La isla de Barbuda, arrasada

El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, declaró a los medios de comunicación que nueve de cada diez viviendas de la isla habían sido destruidas por culpa del paso del huracán Irma. Los afectados también se encuentran completamente incomunicados al no disponer de electricidad, líneas telefónicas o internet. La peligrosa tormenta tropical ha sido calificado como un "desastre nacional".

El paso de Irma por San Martín

La parte francesa de la isla de San Martín ha sido arrasada en un 95%, según explica el oficial local Daniel Gibb en declaraciones recogidas por The Guardian. La presencia de militares sobre el terreno no evitó los cuantiosos daños materiales y personales provocados por el huracán, que ya antes de tocar tierra había sido descrito por las autoridades como "extremadamente peligroso".

El huracán también afecta a Puerto Rico

La isla puertorriqueña ha declarado el estado de emergencia como consecuencia del huracán Irma. El paso del ciclón tropical ha afectado sobre todo a la zona norte de la isla, dejando sin electricidad y agua potable a miles de personas. Tras las primeras horas de intensos vientos y fuertes tormentas, el huracán se aleja poco a poco de la zona y se dirige hacia la isla de La Española, Bahamas y las islas Turcas y Caicos, manteniendo su máxima categoría y amenazando también a Cuba y Florida (Estados Unidos).