"El extraño gusano verde que causa pánico en Taiwán" es uno de los cientos de vídeos de criaturas "extraterrestres" que invaden Internet. Los gusanos, por su forma alargada, pegajosos y viscerales nos provocan sentimientos muy desagradables. Pero hace falta algo más que eso para producir el desasosiego que le debemos a algunas de estas especies supuestamente venidas de más allá de la Tierra. Como es obvio que no podemos encontrarnos ante verdaderos extraterrestres ¿qué es lo que estamos viendo? ¿Horripilantes mutaciones? ¿Aberraciones animales? No, en realidad es, sencillamente, la naturaleza.

El gusano alienígena

Se retuerce entre un moco pegajoso, resbalando por la mano como si tratara de escapar. Y, de pronto, suelta una especie de excrecencia blanca que se extiende rápidamente, como si estuviera viva, por toda la mano. "¿Pero qué demonios es esta cosa?". Aunque parezca sacada de una película, la probóscide de este nemertino no es extraña. Al menos en un sentido real de la palabra. Sí, este gusano es ampliamente conocido por la ciencia. En concreto, el de este vídeo podría pertenecer al género Gorgonorhynchus, un nemerteo que vive en el fondo del mar donde se mueve entre el barro (para lo que emplea su mucus como lubricante) cazando a sus presas. ¿Y cómo las caza? Ahí es donde entra en juego su probóscide, esa especie de lengua blanca que vemos en el vídeo. Esta atrapa a su presa, la envuelve y la pega, y luego la retorna al interior del cuerpo, engulléndola por completo. En el vídeo, fuera del agua, la delicada probóscide puede romperse con facilidad, aunque en el vídeo no queda claro si esto llega a ocurrir.

"Causando pánico en Taiwán"

Así se titula uno de los vídeos que contiene las imágenes de un primo de Gorgonorhynchus. Aunque no sabemos con exactitud su especie, probablemente se trate de un pariente de Lineus longissimus, el gusano cordón de bota, conocido por ser uno de los animales más largos de la Tierra. Su cuerpo puede llegar a alcanzar los cincuenta metros a pesar de que sólo tiene unos centímetros de diámetro. Como Gorgonorhynchus, estos gusanos también tienen una probóscide capaz de capturar a sus presas y engullirlas. Estas probóscides, por cierto, a veces contienen estiletes que inyectan toxinas, o están recubiertas de sustancias tóxicas que ayudan a la caza. Al fin y al cabo, los nemertinos son cazadores natos. A su gusanil manera, claro.

¿Una lengua o un gusano?

Otro de los vídeo más llamativos en Internet muestra a otro de estos seres supuestamente extraterrestres. Aunque más bien parece una lengua retorciéndose sobre la roca. Pero en realidad es otro nemerteo (o nemertinos), un gusano "cinta" del género Amphiporus, muy probablemente. Aunque algunos de estos extraños gusanos se reproducen de forma asexual, de forma parecida a las estrellas de mar y otros animales "primitivos", en realidad los nemertinos se reproducen normalmente usando gametos (vamos, de manera sexual). Eso quiere decir que casi con total probabilidad, y a pesar de lo que piensa la red de redes, este gusano no se está reproduciendo. En realidad, parece encontrarse ante un gran estrés, lo que hace que trate de escapar de la manera que puede: dejando atrás parte de su cuerpo. En un momento dado, incluso, llega a dejar la probóscide. Pero los nemerteos no son capaces de reproducir las partes perdidas de su cuerpo. Al menos de manera común. Así que lo que vemos, más que un gusano reproduciéndose, es un gusano agonizando.

La maraña que vino de otro mundo

Volvemos a Taiwan, donde parece que los gusanos alienígenas tienen su sede principal. Este otro vídeo, sin embargo, es más inquietante si cabe. ¿Qué es esa maraña negra que se mueve a trompicones y hacia ti? A diferencia de los simpáticos (aunque extraños) nemertinos, los nematomorfos son un filo completamente distinto y bastante desagradable. Estos animales se parecen más a los nemátodos, los cuales son también gusanos, aunque más antiguos que los nemertinos, pero su ciclo de vida es casi exclusivamente parasitario. Estos animales son aún más desconocidos que sus primos lejanos y son muy difíciles de clasificar. Probablemente lo que estamos viendo en este vídeo es un Gordioideo, una clase de nematomorfo típicamente parásita de insectos. Estos gusanos son los causantes del síndrome "zombi" de los saltamontes, por ejemplo. Pero no son una maraña sin sentido, como aquí vemos. Lo que se aprecia en las imágenes, en realidad, parece justo eso, un montón de nematomorfos entrelazados intentando moverse. De ahí que la figura sea aún más desagradable de lo que cabría esperar.

El gusano que no es un gusano

Si te presentan en la mesa a este individuo, puede que te imagines que esto no puede ser un gusano de la Tierra. Que tiene que ser una broma. En una cosa estás en lo cierto: no es un gusano. Es un molusco. De hecho, los teredos, son un conjunto de moluscos bivalvos, como lo podrían ser los mejillones o almejas, entre muchos otros. Una de las propiedades más fascinantes de estos animales es que comen madera. Y su cuerpo alcanza longitudes extraordinarias, dentro de sus conchas redondeadas. La forma que se aprecia desde fuera es tubular, pero es sólo la manifestación del cuerpo que se incrusta en largos canales dentro de la madera. Estos animales son sésiles y muy distintos a otros bivalvos. Pero no tan distintos como para venir de otro planeta.