Unos astrónomos japoneses podrían haber descubierto el segundo agujero más grande en la Vía Láctea, el cual es cien mil veces más masivo que el Sol y que ha sido encontrado en una nube de gas tóxico.

El hallazgo tuvo lugar mientras los astrónomos estudiaban los movimientos de los gases de la nube tóxico con un telescopio ALMA (Large Millimeter/submillimeter Array), compuesto por 66 radiotelescopios y ubicado en la sierra chilena de Atacama. Las investigaciones mostraron que las moléculas de la nube estaban siendo arrastradas por fuertes fuerzas gravitatorias, las que podrían explicarse por un agujero negro en área circundante de 1.4 mil millones de kilómetros.

A pesar de que el descubrimiento no ha sido confirmado, otras observaciones han captado ondas de radio que indican que puede haber un agujero negro en el centro de la nube tóxica y este podría ser el primer agujero de masa intermedia hallado en la Vía Láctea, informó Nature Astronomy.

La importancia del descubrimiento en que, hasta el momento, no se sabía de la existencia de una agujero negro de masa intermedia, superado por el supermasivo Sagittarius A*** ubicado en el centro de nuestra galaxia. Los agujero negros más pequeños se forman cuando algunas estrellas explotan y "mueren" y los científicos barajan la posibilidad de que de estos agujeros más pequeños **se fusionen para crear otros de mayor tamaño y también por la acumulación de material de la parte de la galaxia que rodea el agujero negro.

Esta teoría podría explicar cómo se crean los agujeros negros supermasivos y, a pesar de que no se ha podido confirmar, el hallazgo del nuevo agujero negro podría ser de gran ayuda para continuar con las investigaciones. Tomoharu Oka, astrónomo japonés a cargo de la investigación publicada, afirmó que el recién descubierto agujero negro podría ser el núcleo de una vieja galaxia enana que fue canibalizada durante la formación de la Vía Láctea hace miles de millones de años.

Oka piensa que con el tiempo este agujero negro de masa intermedia será atraída por el gran Sagittarius A* y que en ese momento el ya supermasivo agujero negro será todavía más masivo. Hasta ahora, todos son indicios y no se ha podido confirmar ni el hallazgo ni su importancia aunque la investigación ha abierto nuevos frentes para averiguar cual es el origen de estos elementos.