Donald Trump ha vuelto al centro de la polémica. Los mexicanos vuelven a ser atacados en las políticas del presidente de Estados Unidos, pero esta vez de manera indirecta. El plan migratorio Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) ha sido eliminado por Trump y, con él, pone en peligro el futuro de los inmigrantes sin papeles que llegaron al país siendo menores de edad, los llamados dreamers, soñadores.

El programa permitía a los jóvenes que entraron a Estados Unidos con menos de 16 años que viven de manera permanente desde 2007 trabajar y tener acceso a la seguridad social y a una tarjeta de crédito. A pesar de no tratarse de un permiso de residencia permanente, el DACA, renovable cada dos años, permitía que los dreamers tuvieran cobertura legal, lo que les libraba de la deportación.

Esta medida afectará a unos 800.000 inmigrantes, en su mayoría mexicanos, que llegaron siendo menores de edad, pero que ahora ya tienen un trabajo y una vida en Estados Unidos. Muchas empresas podrían perder a algunos empleados, y las primeras iniciativas para frenar el proceso se han llevado a cabo horas después de que se confirmara el final de DACA después de los seis meses de prórroga que ha otorgado Donald Trump.

Microsoft ha dado el primer paso y ha afirmado en un comunicado que cuenta con 39 trabajadores protegidos por el plan migratorio. "Si los dreamers que son nuestros empleados llegan a un tribunal, estaremos a su lado", subrayó el presidente y director jurídico de Microsoft, Brad Smith.

La compañía pagará a un abogado ante algún peligro de deportación que puedan sufrir sus trabajadores y presentará su declaración voluntaria delante de un jurado en caso de litigio. Además, Microsoft pretende colaborar con "la comunidad empresarial en general para defender enérgicamente los derechos legales de todos los dreamers". Asimismo, alentó al Congreso a reemplazar DACA con una nueva legislación que proteja a los jóvenes una vez los seis meses de prórroga hayan llegado a su fin.

Otras compañías de Silicon Valley han destacado la importancia de estos trabajadores y, en términos generales, la importancia de la fuerza inmigrante para el crecimiento del país. La semana pasada, cuando el final del DACA todavía era una amenaza de Trump, empresas como Apple, Amazon, Google y Facebook firmaron una carta manifestando su rechazo a los planes del presidente y que dejaría sin escudo legal a miles de jóvenes.

Tim Cook, director ejecutivo de Apple, ha reafirmado la posición de la empresa de Cupertino con una carta enviada a los empleados después de mostrar su apoyo a los 250 trabajadores Dreamers que están en la compañía.

En la carta, Cook escribió que "los dreamers que trabajan en Apple pueden haber nacido en Canadá o México, Kenia o Mongolia, pero Estados Unidos es el único hogar que han conocido. Ellos crecieron en nuestras ciudades y pueblos, y tienen títulos de colegios en todo el país. Ahora trabajan para Apple en 28 estados". Este martes 5 de septiembre, el director ejecutivo volvió a apoyar a los jóvenes inmigrantes en Twitter.

Apple prometió que colaborará con los dreamers para proporcionar asesoramiento legal con expertos en inmigración, y trabará con miembros del Congreso para encontrar una solución legislativa "que proporcione protecciones permanentes para todos los dreamers en nuestro país".

Mark Zuckerberg publicó en su cuenta de Facebook un mensaje de apoyo para los jóvenes llegados a Estados Unidos siendo menores de edad: "los jóvenes cubiertos por DACA son nuestros amigos y vecinos. Contribuyen a nuestras comunidades ya la economía. He conocido a algunos dreamers en los últimos años, y siempre me ha impresionado su fuerza y ​​sentido de propósito. No merecen vivir con miedo". A través de la iniciativa FWD.US, la cual incluye a otros ejecutivos como Sean Parker (Napster), Reed Hastings (Netflix) o Eric Schmidt (Google), el fundador de Facebook pretende mantener la presión en el Congreso para que se apruebe una ley que proteja a esta comunidad.

Google también mostró su desacuerdo con la decisión de Donald Trump con un tweet a través de su CEO, Sundar Pichai.

Silicon Valley se ha puesto de lado de las jóvenes inmigrantes, a los cuales reconoce como una gran fuerza laboral y que trae muchos beneficios para Estados Unidos. A diferencia con Donald Trump, las compañías tecnológicas han identificado a los dreamers como una oportunidad en lugar de amenaza y están dispuestos a luchar por sus derechos ante el Congreso para que se apruebe una nueva ley que les proteja. La administración parece no creer en los sueños que llevaron a estos jóvenes a llegar a Estados Unidos, pero las empresas tecnológicas han demostrado que van a luchar para cumplir los propósitos de millones de jóvenes procedentes de todo el mundo.