Ayer tuvo lugar la presentación de los resultados trimestrales de Apple correspondientes a su tercer trimestre fiscal del año. La tónica general de los mismos fue el crecimiento sostenido en casi todas las áreas, con algunas sorpresas en el apartado de las ventas de los iPad o el montante obtenido en el apartado Servicios, ambas gratas para la compañía. Tanto en segmentos de producto como en mercados por países la recaudación ha aumentado (con excepción de China), lo que refleja la buena salud de la compañía, proporcionando un total de 45.408 millones de dólares en ingresos.

Pero siempre puede ir mejor, y así lo refleja Apple en la nota adjunta a los resultados. Si bien es cierto que este tercer trimestre ha sido un gran trimestre para ellos, es el cuarto y último el que acapara la atención año tras año. ¿La razón? Es el que refleja las primeras ventas de los nuevos modelos de iPhone que se lanzan en septiembre. Ayer, a través del mencionado texto se confirmaba de manera indirecta que el calendario sigue permaneciendo estático este año y habrá también lanzamiento de nuevos smartphones el mes que viene.

Las estimaciones de los analistas para el cuarto trimestre fiscal en cuanto beneficios situaban a Apple en unos ingresos cercanos a los 49.000 millones de dólares, pero desde la compañía se desprende un optimismo aún mayor al respecto. Desde Cupertino esperan que los ingresos se sitúen en una horquilla de entre $49.000 y $52.000 millones, debiéndose esos 3.000 millones de dólares de diferencia a un fuerte lanzamiento en septiembre que disparase las ventas.

No es ningún secreto que la compañía está preparando para este año un iPhone completamente renovado, donde el diseño, una de las bazas más poderosas para atraer a nuevos compradores, será el principal foco de atención. Menos marcos bordeando la pantalla, la desaparición del lector de huellas dactilares en favor de un escáner de reconocimiento facial o carga inalámbrica son algunas de las características que se le atribuyen a este próximo modelo.

Con un último trimestre que termina en octubre, resulta evidente que Apple espera que el próximo iPhone venda mucho, mucho. Las líneas de ese todavía desconocido dispositivo ya se empiezan a dibujar a golpe de filtraciones, y es que queda poco más de un mes para conocer el terminal más esperado de la compañía en los últimos años.