La noticia ha sido recibida con muy buenos ojos: Cloudflare finalmente decide tomar cartas en el asunto y dejar de dar servicio a The Daily Stormer, una web neonazi estadounidenses la cual se ha hecho particularmente conocida en días recientes por ser uno de los que convocaron la marcha en Charlottesville debido a la propuesta para remover la estatua del general Robert E. Lee, que terminó en violencia y el asesinato de Heather Heyer.

Esta es la primera vez en la historia que Cloudflare toma tal determinación, pero para entender por qué es tan importante, primero hay que explicar lo que hacen:

Cloudflare, a diferencia de lo que muchos piensan, no es un compañía de hosting, sino que ofrecen servicios de seguridad contra ataques distribuidos (DDoS), de DNS y de distribución de contenidos (CDN), haciendo copias de parte o la totalidad de webs, replicándolas en cientos de servidores alrededor del mundo para que el acceso sea mucho más rápido y para hacer un cache de contenidos si hay que enfrentarse a un pico alto de visitas.

La compañía, de alguna forma, se sitúa entre el visitante y el servicio de hosting o servidores usados por una web.

Debido a que los servicios de Cloudflare se centran a la entrega de contenido, a la protección contra ataques de negación de servicio y de DNS, la política de la empresa es de mantener una neutralidad total. Ellos consideran que de ninguna forma deberían juzgar el tráfico que atraviesa sus servidores, que no tienen que ajustarse a responsabilidades habituales de servicios de hosting, sino que deberían estar más cerca de lo que se espera de un proveedor de acceso a internet o de un proveedor de infraestructura para el transporte de datos en internet.

Y no podría estar más de acuerdo.

Cloudflare recibió fuertes críticas a finales de 2015, justo después de los ataques terroristas en París, cuando GhostSec, un grupo de hackers relacionados con Anonymous publicó una lista de 40 webs relacionadas con ISIS que usaban el servicio de protección que la compañía ofrece, evitando así caer si recibían un ataque.

En aquel momento el CEO de Cloudflare, Matthew Price, respondió a las acusaciones haciendo referencia a un artículo escrito en el blog corporativo de la empresa en 2013, donde, entre otras cosas, contestaban algunas preguntas hechas por un periodista de The Kernel:

¿Son concientes de la naturaleza del contenido hospedado por este tipo de webs?

No, y no estaría bien monitorizar el contenido que fluye por nuestra red para determinar qué es y qué no es políticamente apropiado. Francamente eso sería raro. Puede que haya confusión sobre la naturaleza de funcionamiento de Cloudflare. No somos una compañía de hosting, eliminar una web como cliente no bloquearía el contenido hospedado. Simplemente el acceso sería un pco más lento y serían más vulnerables a un ataque.

Matthew Price también explicó que “una web no es una bomba” y comparó el cache de Cloudflare con el de Google, quienes hacen copia de las webs que rastrean para los resultados del buscador.

Price tiene toda la razón, Cloudflare no puede comportarse como un policía de lo que es correcto y no, va mucho más allá de la libertad de expresión, y debe estar contemplado bajo la filosofía de neutralidad en la red que ha hecho que internet sea lo que es hoy.

Es por eso que me resulta extremadamente hipócrita la decisión de la compañía de suspender el servicio a The Daily Stormer. Tan solo escribirlo me genera repugnancia porque los contenidos nazis no deberían existir, al mismo tiempo la filosofía de [neutralidad en la red(https://hipertextual.com/tag/neutralidad-en-la-red) garantizan que cualquier persona pueda publicar lo que quiera. Es la ley quien deberá juzgar si esos contenidos son dañinos, si son ilegales y en tal caso su autor deberá responder ante un juez por sus acciones.

Pero es hipócrita, sobre todo, por los motivos reales que llevaron a la compañía a suspender la cuenta de The Daily Stormer: no fue por el contenido, no fue por la convocatoria a la protesta en Charlottesville, no fue por el contenido vejatorio dirigido a Heather Heyer, no.

El propio Matthew Price lo explica: decidieron suspender la cuenta de The Daily Stormer porque dijeron públicamente que Cloudflare apoyaba la ideología de la publicación.

En nuestras condiciones de servicio nos reservamos el derecho a bloquear cuentas y usuarios de nuestra a nuestra discreción. La gota que colmó el vaso fue que el equipo detrás de The Daily Stormer dijeron públicamente que apoyamos en secreto la ideología.

Entiendo la pesadilla de relaciones públicas que podría crearse alrededor de Cloudflare si no suspendían la cuenta. Lo grave que sería que alguien piense que la compañía tiene lazos con nazis, podría ser devastador. Pero demuestra que hay un nivel de hipocresía grande y que, dadas ciertas condiciones, pasarán por alto el discurso de la neutralidad que llevan sosteniendo por años.

El propio Price acepta que dentro de Cloudflare no hay un marco de referencia claro para decidir qué tipo de contenidos deberían pasar por sus redes y qué contenidos deberían ser bloqueados. La necesidad que la compañía sea perfectamente transparente sobre a quién no darán servicio es urgente, considerando que el 10% del total del tráfico de internet pasa por su infraestructura.

Por cierto, una vez fuera de la infraestructura de Cloudflare, The Daily Stormer ha permanecido offline, por la inmensa cantidad de ataques DDoS que están recibiendo.

(Hipertextual usa los servicios de Cloudflare)

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