La idea de facturar sin darse de alta como autónomo, idea vendida por algunas sociedades que han visto en el aumento de esta modalidad de trabajo una forma de sacar tajada, le está saliendo muy cara a algunos trabajadores que pasan de ser víctimas a culpables. Y en este caso no viene por las polémicas de los riders de Deliveroo o cualquier otra startup que se sirva de este modelo de contratación.

De aquí a un tiempo se han sucedido una serie de cooperativas dirigidas a aquellos autónomos que, por realizar trabajos esporádicos, necesitaban facturar sin necesidad de darse de alta el el Régimen General de Autónomos. Les libera, de esta manera, de tener que abonar las cuotas pertinentes. La idea estaba enfocada para aquellos trabajadores que, de forma temporal, no llegaban al salario mínimo interprofesional y no se realiza un trabajo continuado con una misma compañía. De esta manera, los profesionales pagan una cuota de asociación y facturan a través de estas sociedades.

Sin embargo, el surgimiento de un gran número de este tipo de sociedades puso en alerta al Ministerio de Empleo y Seguridad Social por la posible existencia de un fraude a la hora de percibir las cotizaciones de miles de autónomos. O mejor dicho, de dejar de percibirlas. Era un secreto a voces que este tipo de sociedades eran empleadas para eludir las obligaciones fiscales por muchos empleados por cuenta propia; lo cual puso, para Ministerio de Empleo, en su primer punto de mira a Factoo; una "cooperativa" valenciana que congregaba a más de 16.000 empleados por cuenta propia.

A principio de año se sucedieron una serie de inspecciones de trabajo contra esta cooperativa, que se siguieron del reclamo a los socios de las cuotas que la Administración había dejado de percibir, además de las investigaciones pertinentes. Algunas de estas solicitudes, que incluyen la multa por demora, superan los 3.000 euros.

Finalmente, las sospechas del Ministerio de Trabajo han sido confirmadas y, como era de esperar, han determinado que Factoo no es una cooperativa, lo cual implica su disolución inmediata. Entre otras cuestiones, el dato que más ha llamado la atención a Trabajo ha sido el de registrar socios durante sólo unos días, lo cual es algo anómalo para una sociedad.

Ya había antecedentes

Factoo no es la única cooperativa que existe en este momento. Algunas, de hecho, han tenido que echar el cierre ante la polémica desatada por la enseña valenciana. El resto lo más seguro es que sean investigadas tarde o temprano, teniendo en cuenta los antecedentes.

Fundada por Chema Escrivá en 2015, este empresario recorrió estudios de radio y protagonizó artículos con la idea de haber creado un negocio revolucionario; algo así como el caso de Zetta y sus móviles made in Spain. Empezando con artistas que facturaban pequeñas cantidades de dinero al mes, la cosa fue creciendo cuando la prensa comenzó a hacerse eco y la publicidad repartida en las filas del paro o con simples carteles por la playa de la Malvarrosa empezó a hacer efecto. El resultado ha sido que, antes de las inspecciones, Factoo contaba con más de 86 empleados y 16.000 asociados en toda España.

En cualquier caso, la polémica con Escrivá viene de lejos y una serie de negocios que rozaron el fraude. Como bien explicaba en su cuenta de LinkedIn se autodefine como un emprendedor del sector de los combustibles, -dos plantas de biodiesel que nunca llegaron a ejecutarse y que le posicionaron como uno de los morosos en la famosa lista de Montoro-.

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