Si hay una escena que uno recuerde de lo que llevamos de la tercera temporada de Fear the Walking Dead (Dave Erickson y Robert Kirkman, desde 2015), esa es la del brevísimo Phil McCarthy (Rocky McMurray), cuya intervención se produce a partir del minuto veintiséis del episodio “Burning in Water, Drowning in Flame” (3x05). No se trata de algo que pueda conmocionar ni lo más mínimo a cualquier espectador acostumbrado a ese gore pueril tan habitual en casi todos los apocalipsis zombi del cine, que suelen ensangrentar nuestras pantallas con alegría en cada nueva entrega. Pero la imagen de este hombre mayor, sujeto a una silla en una roca y pronunciando las mismas palabras una y otra vez, con un cuervo negrísimo merendándose sus sesos por un gran boquete en el cráneo, no resulta fácil de olvidar.

Teniendo en cuenta que el propio título del episodio es el de un poemario que Charles Bukowski publicó en 1974, y de la poesía concreta, no es de extrañar que las frases repetidas por el pobre Phil correspondan a los primeros versos de un poema del escritor yanqui Hughes Mearns, quien vivió a caballo entre los siglos diecinueve y veinte. Se graduó en las universidades de Harvard y de Pensilvania, fue profesor en la Facultad de Pedagogía de Filadelfia, director del Lincoln School Teachers College de la Universidad de Columbia y publicó sendos libros bastante influyentes sobre escritura literaria: Creative Youth (1925) y Creative Power (1929).

Pero lo que le hizo pasar a la posteridad fue precisamente la poesía gótica a la que pertenecen las palabras de Phil, llamada “Antigonish”, la cual forma parte de la obra de teatro The Psyco-ed, que Mearns escribió alrededor de 1899 para una clase de Inglés en Harvard y que no pudo estrenarse hasta 1910. Se había inspirado en las historias sobre un fantasma que había sido visto subiendo la escalera de una casa en la localidad neoescocesa que da nombre a la poesía, situada al sureste de Canadá, y no lo vio publicado hasta que, en 1922, Franklin Pierce Adams lo incluyó en su columna “The Conning Tower” del periódico New York World. Y la fama de la misma llevó a Mearns a escribir cierto número de parodias a las que se conoce como Later Antigonishes.

“Last night I saw upon the stair, / A little man who wasn’t there. / He wasn’t there again today. / Oh, how I wish he’d go away…”, recita Phil una y otra y otra vez. Es decir, según la traducción más extendida: “Anoche, al subir la escalera, / vi a un hombre que no estaba allí. / Tampoco hoy lo volví a ver. Deseo verle desaparecer…”. Porque hoy, sin lugar a dudas, goza de su espacio en la cultura popular estadounidense. Desde 1939 se puede escuchar como canción, obra de Harold Adamson y Bernie Hanighen, a quien pertenece la composición musical; y la grabación más famosa de las cinco que hay es la de Glenn Miller Orchestra con la voz de Tex Beneke. Y hay más de una docena de referencias en otras canciones, como “The Man Who Sold the World”, de David Bowie, con la que se tituló el álbum de 1970 en el que se integra.

El escritor Robert A. Heinlein utilizó la poesía en su novela Methuselah’s Children (1958); su colega Ray Bradbury, en Death Is a Lonely Business (1985); el gran Stephen King, en The Tommyknockers (1987) y Dreamcatcher (2001); Robert Ludlum, en The Ambler Warning (2005); o John Connolly, en A Game of Ghosts (2017). Por otro lado, tres comics de DC se sirven de ella: The Question, de Dennis O’Neil y Denys Cowan (1987); el número diecinueve de Doom Patrol, obra de Grant Morrison y Steve Lightle (1989); y el treinta y tres de 52, de Morrison, Greg Rucka, Geoff Johns, Mark Waid y Tom Mandrake (2007).

El poema tampoco ha pasado desapercibido para el séptimo arte, y lo han usado al menos en ocho largos, como Logan’s Run (Michael Anderson, 1976), Velvet Goldmine (Todd Haynes, 1998), The Man Who Wasn’t There (Joel y Ethan Coen, 2001) o Identity (James Mangold, 2003), y en unos cuantos episodios televisivos, entre ellos, “A Worm in the Bud” (5x05), de Midsomer Murders (Caroline Graham, desde 1997), “Away Game” (1x01), de The Game (Toby Whithouse, 2006-2015), o “Death of a Detective” (4x01), de Death in Paradise (Robert Thorogood, desde 2011), a los que se une ahora el quinto de la sexta temporada de Fear the Walking Dead, con Phil, el hombre del cuervo, recitando en bucle los versos que compuso Hughes Mearns hace más de un siglo.