Un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge ha observado la estrella más pequeña detectada hasta la fecha. El astro, que se llama EBLM J0555-57Ab, se localiza a 600 años luz de la Tierra y es parte de un sistema binario, es decir, orbita junto a otra estrella más grande. El hallazgo será publicado próximamente en la revista Astronomy & Astrophysics. Su descubrimiento ha sido posible gracias al consorcio WASP (Wide Angle Search for Planets) y al instrumento CORALIE.

La estrella más pequeña observada hasta ahora tiene un tamaño algo superior al de Saturno. EBLM J0555-57Ab es tan diminuta como puede ser una estrella, ya que a pesar de su pequeño tamaño tiene la suficiente masa como para utilizar hidrógeno como combustible y quemarlo para crear helio a través de la fusión nuclear. Si sus dimensiones fueran todavía más reducidas, la presión en el centro del astro no sería idónea como para permitir este proceso.

La difícil 'caza' de estrellas

Según los cálculos de los investigadores de Cambridge, la atracción gravitatoria en la superficie sería aproximadamente 300 veces mayor que la que sienten los seres humanos en nuestro planeta. EBLM J0555-57Ab fue identificada a través del método de tránsito, es decir, observaron la estrella mientras pasaba por delante del otro astro que forma parte del sistema binario. La técnica se utiliza habitualmente para descubrir planetas fuera del sistema solar, tal y como sucedió con la detección un inusual sistema de planetas que orbitaban alrededor de la estrella TRAPPIST-1.

estrella más pequeña

"Nuestro descubrimiento demuestra cómo de pequeñas pueden ser las estrellas", explica Alexander Boetticher, primer autor del trabajo y científico del Laboratorio Cavendish, en un comunicado difundido por la Universidad de Cambridge. "Si esta estrella se hubiera formado con una masa ligeramente inferior, la reacción de fusión del hidrógeno en su núcleo no podría tener lugar, y la estrella se hubiera transformado en una enana marrón", añade Boetticher.

A su juicio, la estrella más pequeña detectada hasta la fecha es más diminuta y fría que muchos de los exoplanetas gaseosos gigantes identificados. "Si bien es una característica fascinante de la física estelar, a veces es más complicado medir el tamaño de estrellas de baja masa tan débiles que estimar las dimensiones de muchos planetas más grandes. Por fortuna, podemos encontrar estos minúsculos astros con el equipamiento utilizado para cazar exoplanetas mientras orbitan a una estrella más grande en un sistema binario. Puede sonar increíble, pero detectar una estrella en ocasiones llega a ser más difícil que encontrar un planeta", sentencia.

Supera récords anteriores en astronomía

Cuando hablamos de las estrellas más pequeñas, siempre nos referimos a objetos celestes con unas dimensiones minúsculas pero suficientes para que se den las condiciones adecuadas de presión y temperatura para la fusión nuclear del hidrógeno en helio. La fusión es un proceso exotérmico, es decir, se libera energía, por lo que siempre se debe respetar un determinado tamaño mínimo para que dicha energía contrarreste la fuerza de la gravedad y el astro no colapse, tal y como explicaban en Universe Today.

Una de las estrellas más diminutas descubiertas hasta ahora era 2MASS J05233822-1403022, cuya masa equivalía a 0,08 veces la de nuestro Sol, según el Centro de Datos Astronómicos de Estrasburgo. Según describen en el estudio, el nuevo astro EBLM J0555-57Ab es una estrella con un radio comparable al del antiguo 2MASS J05233822-1403022, que ostentaba hasta ahora el récord de astro más diminuto observado por los astrónomos.

El hallazgo de la estrella más pequeña encontrada por el momento fue también un desafío para los investigadores. El astro es entre 2.000 y 3.000 veces más débil que el Sol, y su proximidad a la estrella más grande y brillante del sistema binario dificultó su observación. "Fue como tratar de observar una vela al lado de un faro", explicó a CBC News Amaury Triaud, co-autor del trabajo e investigador del Instituto de Astronomía de Cambridge. A pesar de los retos, los científicos lograron localizar este diminuto cuerpo celeste perdido en el universo a cientos años de luz de nuestro mundo.