V.R.

¿Qué haríamos sin los emojis? Además de ayudar a expresarnos mucho mejor de manera escrita, los emojis son los testigos de los cambios que vive la sociedad en estos tiempos tan convulsos.

Desde hace tiempo el consorcio Unicode, la institución que establece cuáles pictogramas llegarán a nuestros teclados año con año, ha hecho adiciones culturales y de género al añadir platillos del mundo y mujeres profesionistas.

El uso extendido y universal de los emojis les han hecho ser también una plataforma publicitaria ideal. Un ejemplo de ello es la promoción que Taco Bell hizo para establecer como oficial el emoji del taco.

Dime qué emojis usas y te diré de dónde eres

Ahora, otro gran icono mexicano persigue la fama por esta vía. El Laboratorio de la Ciudad de México, un órgano experimental del Gobierno, tuvo una idea: hacer un concurso para crear 20 emojis que represen la idiosincrasia y el folclor de la capital mexicana.

Dicho certamen es un acto anticipado para el 2018, año en el que la ciudad se convertirá en la Capital Mundial del Diseño y a la vez, permitirá a las personas del Laboratorio "hacer una mini radiografía visual de que nos diga lo que nos parece como chilangos lo más importante que tiene la Ciudad de México", explica Gabriela Gómez Mont, directora del Laboratorio de la Ciudad, en entrevista con Hipertextual.

Además de los 30.000 pesos que recibirá el ganador, también se convertirá en el autor de un teclado disponible para Android y iOS que, esperan, sea utilizado por los chilangos en sus conversaciones virtuales del día a día.

Como sabemos quienes habitamos esta metropoli, la relación con nuestra ciudad es tan apasionada que puede ir del amor al odio en un par de segundos. La vida en la Ciudad de México no es color de rosa y decidimos preguntarle a la responsable del certamen y del Laboratorio de la Ciudad si el concurso podría dar lugar a que gane un diseño de emoji que señale las carencias de la urbe.

De acuerdo con Gómez Mont, "la decisión la tomará un jurado independiente", conformado por cinco expertos en emojis y arte.

El primero de ellos es Herman Melville, quien saltó a la fama tras reescribir Moby Dick al lenguaje de los emojis. Los otros miembros son Zoe Mendelson y Jennifer Lee, esta última también miembro del consorcio Unicode. Lee se encuentra detrás de la creación del emoji del tradicional platillo asiático dumpling, así como de la propuesta de incluir a una mujer con hiyab en el teclado.

Consorcio Unicode: el lugar de donde vienen los emojis

Además, formarán parte del jurado el curador Carlos Estrada y el artista visual Federico Jordán.

El concurso ya ha llamado la atención de los medios nacionales e internacionales, e incluso de otras ciudades del mundo. Pero, ¿podría ser contraproducente si se representan los muchos aspectos negativos de la metropoli?

"Siento que parte de encontrar un lenguaje para la Ciudad de Mexico es que nos ayuda a saber qué es lo relevante. Sin embargo, el sentido del humor mexicano siempre ha tenido el atino de hablar de nuestros dolores y errores”, comenta Gómez Mont.

Ella misma pondría en cuestión algunos de los aspectos negativos de la capital mexicana. Para Gómez Mont los cinco aspectos más significativos de la ciudad y que valdría la pena se convirtieran en emoji son el tráfico, el comercio ambulante, así como los tacos al pastor, el sistema Ecobici y el monumento a la Revolución Mexicana.

"Los que vivimos en la Ciudad de México somos unos enamorados de todo lo que tiene la ciudad, pero no nos cegamos ante los problemas ni ignoramos todos los retos que tiene", comenta la directora.

Incluso en la promoción del concurso, el Laboratorio de la Ciudad ha hecho referencia a los escándalos de corrupción haciendo un emoji de un maletín lleno de fajos de dinero. También, han hecho referencia a la desconfianza de los chilangos con el letrero "No fío", que se puede encontrar en mucho comercios de barrio y que deja claro que los negocios y las amistades se cuecen aparte.

Por lo mientras, todavía quedan unos días para el cierre de la convocatoria y aún queda esperar a la publicación del ganador el próximo 31 de julio.

Pesero de México. Imagen: Nbouchard.

El órgano experimental del Gobierno de la Ciudad de México siempre busca nuevas aplicaciones de la tecnología para estudiar mejor la vida en la urbe. En 2015 hicieron un proyecto llamado Mapaton, donde se dieron a la tarea de rastrear y registrar todas las rutas de los impredecibles transportes públicos consecionados (también llamados micros o peseros).

En dos semanas lograron conocer el recorrido de los transportes que mueven a 14 millones de mexicanos todos los días con la ayuda de 4.000 voluntarios. Sin embargo, pese a que esa información es oro para algunas firmas consultoras, los resultados no han podido llegar a las grandes masas que utilizan aplicaciones como Google Maps por temas legales y comerciales.

No será así con los emojis de la Ciudad, que no solo serán juzgados por el jurado, sino que pasaran por el escrutinio de los 9 millones de chilangos.

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