Hackear a funcionarios de la ciudad china de Jinan será una tarea casi imposible, hasta para los hackers más sofisticados. El Instituto Jinan de Tecnología Cuántica ha lanzado un nuevo sistema de mensajería a través de la tecnología cuántica mucho más segura que los cables de Internet o de teléfono, los cuales pueden ser fácilmente monitoreados o hackeados.

El servicio estará disponible a partir de este mes de agosto para 200 miembros del personal gubernamental, financiero y militar de la ciudad de Jinan, donde se ha desarrollado el nuevo sistema de comunicación cuántica.

Este nuevo sistema sería imposible de hackear, según sus creadores, porque la información no pasaría por ningún medio que pudiera ser intervenido. El físico Juan Ignacio Cirac explicó para Hipertextual cómo funciona esta forma de comunicación, la cual "permite enviar información de un sitio a otro que esté alejado sin que pase la información por el medio. Es decir la información desaparece de un sitio y aparece en el otro como por arte de magia. Esa es una forma segura de enviar información porque aún nadie la puede interceptar, sino pasa por el medio nadie la puede interceptar. En este fenómeno es en lo que se basa la criptografía cuántica".

Esta técnica es la utilizada en el proyecto de Jinan para evitar un servicio de mensajería vulnerable a los hackeos, los cuales serían sorteados con un corte de la comunicación en el caso de una tercera persona intentara acceder a la información enviada a través de esta vía. A pesar de que es imposible certificar al cien por cien que el servicio acabaría con los hackeos, la tecnología es una de las más innovadoras hasta el momento y, sin duda, dificultaría que se lleve a cabo un ataque.

El subdirector del Instituto Jinan de Tecnología Cuántica, Zhou Fei, afirmó en una entrevista con Financial Times que su intención es utilizar "la red para la defensa nacional, las finanzas y otros campos, y esperamos que se extienda como un piloto que si tiene éxito, puede ser utilizado en toda China y el mundo entero".

Según afirmó el medio local China Daily, el proyecto tendrá un costo de casi 20 millones de dólares y será capaz de cifrar 4.000 datos por segundo.

La nueva medida contra los ataques cibernéticos se une a la polémica ley del Gobierno chino que prohibe a las empresas extranjeras almacenar la información de sus clientes fuera del continente, lo que obligó a Apple a construir su primer centro de datos en China.

Por otro lado, el pasado 18 de julio muchos usuarios registraron irregularidades con el servicio de WhatsApp en el país y temen que el Gobierno chino pueda haber bloqueado la aplicación dentro de la censura llamada The Great Firewall.

El servicio de mensajería con tecnología cuántica no es el primer logro de China en este ámbito. En 2016, el satélite Quantum Science Satellite, apodado como Mozi, fue puesto en órbita para asentar las bases de la comunicación cuántica a largas distancias. El lanzamiento permitió que el pasado mes de junio el satélite batiera el récord de entrelazamiento cuántico con tres estaciones terrestres situadas a 1.203 km de distancia.

Gracias al satélite Mozi, un grupo de científicos chinos logró que un fotón se teletransportara de la Tierra al espacio por primera vez. Este tipo de innovaciones han convertido a China en el país pionera en comunicación cuántica y con tecnología muy por encima de la desarrollada en otras partes del mundo como Estados Unidos o Europa.