Apple ha respondido a la estricta legalidad china en cuanto a seguridad cibernética y anunció que construirá su primer centro de datos en el país para almacenar la información de los usuarios chinos.

La instalación, en colaboración con la compañía local Guizhou-Cloud Big Data (GCBD) y que supone una inversión de mil millones de dólares, tiene como objetivo migrar los datos de los usuarios locales, ahora almacenados en otra parte, al centro de datos en China. La alianza con la empresa china permitiría que Apple ofrezca su servicio iCloud en el país a través de GCBD.

Esta medida es la reacción de la empresa de Cupertino a la nueva ley de seguridad cibernética local, la cual fue aprobada en noviembre e implementada a finales del pasado mes de mayo. El Gobierno chino destacó que, a causa de las crecientes amenazas de ciberterrorismo en el país y piratería informática, eran necesarias nuevas políticas para aumentar la vigilancia en el almacenamiento de datos para las empresas que trabajan en el país. Desde que entró en vigor la nueva ley, las compañías tecnológicas están obligadas a almacenar toda la información en el continente, para lo que pueden necesitarse a empresas de gestión de datos locales, como es el caso de Guizhou y su colaboración con Apple. La ley aplica para empresas tanto nacionales como internacionales y de diferentes ámbitos como la banca, la electricidad y, por supuesto, la tecnología.

"La adición de este centro de datos nos permitirá mejorar la velocidad y la confiabilidad de nuestros productos y servicios, además de cumplir con las regulaciones recién aprobadas", explicó Apple en un comunicado.

A pesar de la buena respuesta de Apple, la ley ha sido motivo de polémica desde su aprobación. Muchas compañías internacionales que operan en China han criticado la ley porque ya no podrán transferir información fuera del país, lo que podría ser un problema para la evolución e innovación. Las empresas afectadas solamente podrían enviar datos al extranjero si se someten a una revisión de los reguladores locales.

Por otro lado, la nueva legislación cibernética podría otorgar al Gobierno un acceso total a las tecnologías de las compañías. Uno de los puntos clave es la la seguridad cibernética y la medida obliga a las empresas a formular sistemas internos de gestión y protocolares operativo, adoptar medidas tecnológicas para prevenir los virus informáticos o supervisar las operaciones de la red e incidentes de ciberseguridad, entre otras cosas. En este sentido, las empresas tienen que someterse a revisiones de seguridad por parte del Gobierno, una medida que se ha entendido como invasiva para muchos empresarios en China. Además, el documento no especifica las condiciones y requisitos que se consideran peligros de seguridad nacional ni cómo se llevarán a cabo las revisiones.

A pesar de que la ley de seguridad cibernética también afecta a las empresas nacionales, son las extranjeras las que pueden tener más problemas para cumplir con la legalidad. Para reagrupar los datos de los clientes a bases de almacenamiento locales se necesitará reestructurar algunas compañías, lo que puede conllevar un costo muy alto. Empresas como Microsoft y Amazon ya construyeron sus propios centros de datos en China antes de que se aprobara la nueva medida por la seguridad cibernética.

Apple ha sido la internacionales en aplicar la ley. En su caso, la colaboración con una compañía local se ha convertido en un punto clave y, para llevar a cabo su plan, han requerido una inversión de mil millones de dólares y la construcción de un nuevo centro de datos. La empresa de Cupertino tiene en China muchos intereses, ya que el gigante asiático es su segundo mercado a nivel mundial y, colaborar con el Gobierno chino puede ser una sus estrategias más importantes. Las películas de iTunes y el servicio de iBooks fueron bloqueados en el país por la Administración Estatal de Prensa, Publicación, Radio, Cine y Televisión siete meses de que se iniciaran operaciones y, a pesar de que la empresa es una de las más importantes en China, el Gobierno local puede provocar un retroceso en su mercado si no cumplen con sus estrictos requisitos.