Primero fue algo inimaginable, luego un tema de discusión y hoy en día ya sabemos con exactitud que hay agua en la Luna. Sin embargo, los misterios siguen existiendo y, además de su origen, un nuevo estudio arrojó que hay más líquido del que nos imaginábamos. El agua parecía provenir de los polos, donde se concentra su mayor cantidad, pero la investigación sostiene que el líquido elemento se extiende hasta más allá.

El estudio Remote detection of widespread indigenous water in lunar pyroclastic deposits, publicado este lunes 24 de julio en la revista Nature Geoscience, expone los resultados después de que un grupo de científicos analizaran muestras de roca lunar, las cuales contenían gotas de vidrio con agua. Las perlas se formaron hace millones de años, y los especialistas investigaron con datos de satélite recolectados de donde provenían estas gotas de vidrio. Los resultados mostraron que hay puntos calientes de material volcánico rico en agua y que se encuentran más allá de los polos lunares.

Ralph E. Milliken, co-autor del estudio, explicó que los materiales volcánicos, llamados piroclastos lunares, son muy ricos en agua y que la clave está en su distribución, ya que están "esparcidos por la superficie, lo que nos dice que el agua se encuentra más allá de las muestras de Apolo", en relación al material recogido por los astronautas en las misiones espaciales de los años 70.

El estudio no especificó cuanta cantidad de agua se encuentra en los diferentes puntos, pero sí ha logrado identificarlos para que puedan seguir siendo analizados en próximas misiones a la Luna. El agua recogida en las gotas es muy poca, pero los autores de la investigación afirmaron que existen numerosos depósitos en la superficie lunar que pueden traer cantidades significativas de agua.

Los datos fueron capturados por el instrumento Moon Mineralogy Mapper a bordo del orbitador Chandrayaan-1, una sonda lunar procedente de la India que se lanzó en 2008.

A pesar del descubrimiento, todavía quedan preguntas por responder com el origen de agua en el interior de la Luna. Más allá de su procedencia, el otro autor del estudio, Shuai Li, destacó que el estudio facilitará las misiones lunares, ya que no sería necesario llegar hasta los polos para conseguir muestras de H2O en el satélite, y añadió:

Cualquier cosa que ayude a salvar a los futuros exploradores lunares de tener que traer agua a casa es un gran paso adelante, y nuestros resultados sugieren una nueva alternativa.

Teóricamente, el agua de estos depósitos podrían extraerse para ser explorados, aunque no es una tarea simple. Después de ser extraído, el material debería ser calentado para liberar todo el agua y, después de eso, tendría que ser condensado para convertirlo en líquido. Seguramente sea necesaria una mayor investigación antes de extraer rocas lunares pero, hasta el momento, tenemos la evidencia de que existe otra fuente de agua además de los polos.